Santo Domingo.- El juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional impuso tres meses de prisión preventiva en contra de uno de tres haitianos ilegales, acusados de agredir agentes de la Dirección General de Migración (DGM) en una operación que se llevaba a cabo en el sector de Piantini de la Capital.
La magistrada Fátima Veloz dispuso que el acusado Almonord Donal, cumpla la medida de coerción por tres meses en la cárcel de Najayo hasta tanto el Ministerio Público concluya con las investigaciones.
El Tribunal declinó al Tribunal de Niños, Niñas y Adolescentes el conocimiento de la solicitud de medida de coerción en su contra al determinarse que tiene minoría de edad.
Mientras que a los otros imputados, identificados como Juanse Suaci y Yurelisa, le impuso el pago de una garantía económica de 15 mil pesos, impedimento de salida y presentación periódica como medida de coerción
A la salida del tribunal, los acusados rehusaron hablar con los periodistas mientras eran conducidos bajo estrictas medida de seguridad a la cárcel preventiva del Palacio de Justicia de Ciudad Nueva.
La jueza tomó la decisión tras coger un pedimento del fiscal adjunto, Carlos Vidal, quien alegó en la audiencia, que es la medida más idónea para los imputados, ya que, representa peligro de fuga al ser ciudadanos indocumentados que se encuentran de manera irregular en el país.
A la salida, su abogado, Julio Polanco, negó que los haitianos se encuentren de manera ilegal, ya que cuentan con sus pasaportes y que “los culpables son los agentes de Migración que entraron de manera ilegal a un terreno privado”.
Al grupo se le acusa de atacar a los agentes Kelvin Valdez Rivas y Silvio Marino Pérez, siendo uno herido en una de sus piernos, por los extranjeros.
Según la DGM, el incidente ocurrió cuando Valdez Rivas, junto a un oficial de la Armada Dominicana, daba seguimiento a un extranjero en una obra en construcción.
Al ingresar al lugar, los trabajadores habrían arrastrado a los agentes a un hoyo de la construcción, donde fueron golpeados.
A Valdez Rivas le despojaron de su arma de reglamento y le dispararon en un muslo.
La DGM condenó la agresión y aseguró que continuará sometiendo a la justicia a quienes atenten contra el personal encargado de operativos migratorios.







