Al menos 18 personas han muerto y 33 han resultado heridas en los ataques que Israel ha lanzado en la madrugada de este viernes contra diferentes poblaciones del sur del Líbano, pese al acuerdo alcanzado por Estados Unidos e Irán, que fija un cese de hostilidades también en el país mediterráneo.
Según el Ministerio de Salud Pública libanés, la acción más sangrienta tuvo lugar en la población de Harouf, donde se registraron al menos siete muertos y diez heridos, de acuerdo con el Centro de Operaciones de Emergencia Sanitaria, dependiente del Ministerio.
La ofensiva tuvo también como objetivo las poblaciones de Doueir, con al menos tres muertos, la misma cifra que en Al Sharqiyah.
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En Al Qatrani y Jesbshit perdieron la vida dos personas y en Al Abbasiya, hubo otro muerto, según el comunicado del ministerio, que tildó los ataques israelíes como «intensos» y denunción que «impedían la evacuación de los fallecidos y heridos».
Entre los fallecidos en Al Sharquiyah hay un miembro de la Defensa Civil, según informó el texto, en el que los responsables oficiales lamentaban su muerte y la de su familia -sin precisar la cifra- como consecuencia de la «agresión israelí”.

Israel confirma ataques a supuestas bases de Hizbulá
Por su parte, en un breve comunicado, el Ejército israelí confirmó esta mañana que continúa atacando infraestructuras de la milicia chií libanesa Hizbulá en diversas zonas al sur de su país vecino.
«Las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron durante toda la noche y continúan atacando a terroristas e infraestructuras de la organización terrorista Hizbulá en varias zonas del sur del Líbano», indica la nota castrense.
Al menos 3 muertos en la Bekaa, en el este del Líbano
Además, el Ejército israelí informó este viernes de que otro ataque a una supuesta infraestructura de Hizbulá en la región de la Bekaa, en el este de Líbano.
«Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron recientemente infraestructura de la organización terrorista Hizbulá en la región de Bekaa, en respuesta a las reiteradas violaciones del alto el fuego por parte de Hizbulá, que continúa promoviendo y llevando a cabo complots terroristas contra las fuerzas de las FDI», dijo el Ejército israelí en un comunicado.
En esa acción, de acuerdo con la Agencia Nacional de Noticias (ANN) libanesa, al menos tres personas murieron en la localidad de Al Jamaliyah, en el norte de Baalbek.
Hizbulá reivindica ataques «en defensa propia»
Pocas horas antes, el grupo chií libanés Hizbulá reivindicó ataques contra tropas israelíes y repelió un avance de los militares en el sur del Líbano, en unas acciones «en legítima defensa» y en respuesta a la violación del alto el fuego, según un comunicado de la formación armada.
Los combatientes avistaron una unidad israelí, compuesta por un pelotón blindado y de infantería, intentando infiltrarse hacia el norte, a las colinas de Ali al Taher, e iniciaron un ataque «con diversas armas, apuntando a tres tanques Merkava con misiles guiados, causando su destrucción e incendio», según su relato.
En un segundo comunicado, en el que amplían los detalles del operativo, se asegura que combatientes de Hizbulá «repelieron» a la tropas que buscaban infiltrarse por «una ruta oculta», al tiempo que una segunda fuerza israelí «intentó avanzar para recuperar a los muertos y heridos en el primer ataque bajo una densa humareda, lanzando simultáneamente decenas de bengalas hacia la zona».
Esto hizo que los milicianos atacaran de nuevo «con una andanada de cohetes y proyectiles de mortero», de acuerdo con la nota, que no especificó las bajas israelíes.
Netanyahu insiste en que no se irán del sur del Líbano
Ya anoche, Hizbulá dijo que estaba combatiendo con las tropas israelíes que intentaban avanzar en la provincia libanesa de Nabatieh, en la que el Ejército israelí lanzó en las últimas horas una intensa ofensiva, según la Agencia Nacional de Noticias (ANN) libanesa.
Estos choques se producen después que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, firmaran digitalmente el memorando de entendimiento, que entró en vigor inmediatamente tras la rúbrica, y que extiende el cese de hostilidades al Líbano.
Sin embargo, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, aseguró ayer, jueves, que el Ejército israelí va a mantener la «zona de seguridad» en los territorios ocupados del sur del Líbano, de los que sus tropas no se van a retirar «mientras las necesidades de seguridad así lo exijan».
Por su parte, el líder de Hizbulá, Naim Qassem, aseguró esta semana que el «límite para las negociaciones» entre Israel y el Líbano debe ser «la seguridad mutua», y llamó a aprovechar el acuerdo de paz entre Irán y Estados Unidos para «expulsar» al Estado judío y restaurar la soberanía.








