A partir de este viernes, cuatro de los aeropuertos más importantes de Nueva York reducirán su capacidad operativa hasta un 10%, debido a una grave crisis de escasez de controladores aéreos provocada por el cierre presupuestario federal. La medida, que afecta tanto a vuelos nacionales como internacionales, ha sido anunciada por la Administración Federal de Aviación (FAA), que enfrenta una creciente falta de personal a raíz de la interrupción en el pago de salarios a más de 13,000 empleados.

Aeropuertos afectados
Los aeropuertos más afectados por esta reducción en la capacidad operativa son:
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John F. Kennedy International Airport (JFK)
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LaGuardia Airport (LGA)
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Newark Liberty International Airport (EWR)
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Teterboro Airport (TEB)
Los recortes impactarán principalmente en vuelos nacionales, especialmente durante las horas de mayor demanda (de 6:00 a.m. a 10:00 p.m.), aunque algunos vuelos internacionales también podrían verse alterados. Las aerolíneas han sido notificadas de la restricción y se han tomado medidas para gestionar los cambios, incluidos reembolsos y opciones de reprogramación sin penalización.
¿Por qué se produce esta reducción?
La escasez de controladores aéreos es el resultado directo del cierre parcial del gobierno federal, que comenzó el 3 de octubre y bloqueó el pago de salarios a miles de trabajadores de la FAA. La falta de compensación económica ha generado un aumento en las ausencias laborales, lo que ha puesto al sistema de tráfico aéreo en una situación de alta presión. Ante esta crisis, la FAA ha optado por reducir gradualmente la capacidad operativa de los aeropuertos afectados para garantizar la seguridad del sistema de aviación.
Impacto en los vuelos
El recorte de vuelos se realizará de manera escalonada. A partir de este viernes, la reducción será del 4%, y alcanzará el 10% para el 14 de noviembre. Se espera que entre 3,500 y 4,000 vuelos diarios se vean afectados durante las fases más intensas de la medida.
Aunque los vuelos internacionales tienen prioridad, los viajeros deben estar preparados para posibles retrasos y cambios en sus itinerarios, ya que la reprogramación de vuelos puede generar congestión en los puntos de acceso y en los controles de seguridad.
Consejos para los pasajeros
La FAA y las aerolíneas han emitido recomendaciones para minimizar las molestias a los pasajeros, que incluyen:
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Verificar el estado del vuelo: Los pasajeros deben consultar regularmente la página web de su aerolínea y la de la FAA para conocer el estado de sus vuelos.
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Mantener actualizado el contacto con la aerolínea: Es crucial que los viajeros proporcionen datos de contacto actualizados para recibir notificaciones sobre cualquier cambio en su itinerario.
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Opciones de reembolso y reprogramación: Las aerolíneas ofrecerán reembolsos y opciones para cambiar las fechas de los vuelos sin cargos adicionales, incluso en casos de boletos no reembolsables.
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Anticiparse al viaje: Se recomienda llegar con antelación al aeropuerto y estar preparado para posibles demoras en el tránsito terrestre debido a la alta demanda en las terminales.
¿Cuánto tiempo durará la medida?
El cierre del gobierno federal y las restricciones de vuelos no tienen una fecha definida de finalización. La FAA ha indicado que las restricciones se mantendrán hasta que se regularicen los pagos a los empleados de la agencia y se logre recomponer el personal necesario. De no resolverse la crisis presupuestaria, las medidas podrían extenderse a otros centros aeroportuarios con alta demanda.
¿Qué se espera para los próximos días?
La situación dependerá de la evolución del cierre del gobierno y de los avances en el Congreso para desbloquear los fondos necesarios. Mientras tanto, los pasajeros deben estar preparados para ajustes en sus itinerarios y seguir las indicaciones de las autoridades y aerolíneas.
La coordinación entre la FAA, las aerolíneas y los operadores aeroportuarios continúa para mitigar el impacto de esta crisis sobre los viajeros.













