Santo Domingo.– El experto en temas internacionales y geopolítica, Alfredo de la Cruz, afirmó que el expresidente estadounidense Donald Trump actúa con cautela y cálculo estratégico frente a la crisis que atraviesa Irán, evitando una intervención directa que pueda desestabilizar aún más al Medio Oriente.
“Donald Trump está calculando su jugada frente a la crisis de Irán; tiene el poder y la voluntad de usarlo, pero también sabe cuándo buscar un bajadero”, sostuvo De la Cruz durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo.
El analista explicó que Trump proyecta una imagen de dureza, pero en la práctica combina presión política, inteligencia estratégica y realismo geopolítico. Recordó que el propio entorno del exmandatario ha reconocido que Estados Unidos posee información de inteligencia que sugiere una disminución en la represión directa contra manifestantes, lo que abre espacio para otras salidas diplomáticas.
Irán: un escenario complejo y peligroso
De la Cruz advirtió que Irán no es un país comparable con otros escenarios de intervención fallida como Irak o Libia. Señaló que se trata de una potencia regional con cerca de 90 millones de habitantes, una estructura estatal sólida y un régimen teocrático que controla más del 50 % de la economía a través de la Guardia Revolucionaria.
“Descabezar el régimen iraní podría convertir al país en un caos regional y provocar un tsunami político y humanitario en todo Medio Oriente”, alertó.
Explicó que el actual régimen de los ayatolás ha acumulado décadas de experiencia en control territorial, represión y manejo de protestas, lo que hace poco probable una caída rápida pese a la presión social y económica.
Crisis interna y presión internacional
El especialista indicó que la actual ola de protestas en Irán tiene un fuerte componente económico, agravado por la devaluación de la moneda, la escasez de agua, las sanciones internacionales y el impacto del reciente conflicto con Israel y Estados Unidos.
Según datos citados por De la Cruz, se habla de más de 2,000 muertos y miles de detenidos, lo que evidencia un escenario altamente represivo, pero aún controlado por el régimen.
Papel de Estados Unidos, Rusia y el Golfo
De la Cruz señaló que tanto Rusia como China, junto a las monarquías del Golfo especialmente Arabia Saudita, han advertido a Washington sobre las consecuencias de una intervención directa, lo que ha llevado a Trump a moderar su discurso público.
Puede leer: César Fernández califica como un “engaño del gobierno” el programa Vivienda Feliz
Indicó que aunque Estados Unidos e Israel ven con simpatía una eventual transición encabezada por el príncipe heredero Reza Pahlavi, la realidad geopolítica obliga a Trump a actuar con cautela.
Trump y el realismo político
El analista sostuvo que Trump no actúa desde el romanticismo político, sino desde el realismo, priorizando los intereses estratégicos y económicos de Estados Unidos.
“Trump no es tan duro como aparenta; quiere que se le perciba como duro, pero negocia con quien tiene el poder”, explicó, citando como ejemplo su postura frente a Venezuela y otros escenarios internacionales.
Finalmente, De la Cruz concluyó que Estados Unidos está redefiniendo su papel global, concentrándose más en su esfera de influencia y menos en actuar como “policía del mundo”, una tendencia que, aseguró, no responde solo a Trump, sino a una reconfiguración de la élite política estadounidense.











