Angelina Jolie, de 50 años, estaría lista para cerrar un capítulo importante de su vida en Hollywood y comenzar una nueva etapa lejos de Los Ángeles. Según fuentes cercanas a Page Six, la actriz planea dividir su tiempo, a partir de 2026, entre Nueva York, Europa y Camboya, país del que es ciudadana.
La señal más clara de este cambio es la inminente venta de su histórica mansión en Hollywood, conocida como la finca Cecil B. DeMille, valuada en alrededor de 25 millones de dólares. Jolie adquirió la residencia en 2016, poco después de su separación de Brad Pitt, convirtiéndola en su principal refugio durante años marcados por batallas legales, exposición mediática y transformaciones personales.
De acuerdo con los reportes, parte del año la actriz lo pasará en Nueva York, donde dirige su colectivo y boutique de moda, Atelier Jolie, y el resto en Europa, buscando mayor privacidad. Camboya también ocupará un lugar importante en su agenda, país donde filmó Tomb Raider en 2001 y donde comenzó gran parte de su labor humanitaria.
“Ella no puede alejarse lo suficiente del drama… la única manera de tomarse un respiro es salir. Se irá a descomprimirse y solo trabajará en proyectos que le muevan el corazón, el alma y la pasión”, afirmó Jae Benjamin, cercano a Jolie desde 2005. Gran parte de este “drama” está vinculado a su prolongado divorcio de Brad Pitt, que tomó ocho años y estuvo acompañado de múltiples disputas legales, incluida la batalla por el control del viñedo Château Miraval en Francia.
Jolie ya había expresado públicamente su deseo de abandonar Los Ángeles una vez que sus seis hijos alcanzaran la mayoría de edad. “Estoy aquí porque tengo que estarlo por un divorcio, pero en cuanto cumplan 18 podré irme”, declaró en 2024. Ese momento llegará en julio, cuando los gemelos Knox y Vivienne celebren su cumpleaños.
Más allá de lo personal, Los Ángeles también está asociada para la actriz con recuerdos dolorosos, como el cuidado de su madre, Marcheline Bertrand, durante su larga lucha contra el cáncer antes de fallecer en 2007. Estos antecedentes han reforzado su deseo de una vida más privada y alejada del foco constante de Hollywood.
En los últimos años, Angelina Jolie ha reforzado su identidad como ciudadana global. Aunque ya no colabora oficialmente con la ONU, recientemente visitó la frontera de Rafah, entre Egipto y Gaza, reafirmando su compromiso con causas humanitarias internacionales.











