Washington – La empresa estadounidense Anthropic, creadora de Claude, uno de los modelos de inteligencia artificial más populares, expresó su «profunda tristeza» tras la decisión del Departamento de Guerra de EE.UU. de vetarlos por imponer condiciones sobre el uso de su tecnología. La compañía alertó que la medida del Pentágono «crea un peligroso precedente» para empresas nacionales.
Anthropic detalló que llevaba meses negociando con el Pentágono para limitar el uso de su IA, asegurando que no sería empleada para espiar a estadounidenses ni para desarrollar armas totalmente autónomas. Sin embargo, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, además de excluir a la empresa de contratos militares, amenazó con designarla como «riesgo en la cadena de suministro», una categoría que normalmente se reserva a compañías extranjeras de países adversarios.
«Ningún nivel de intimidación o castigo cambiará nuestra posición sobre la vigilancia masiva a nivel doméstico y armas automáticas», indicó Anthropic en un comunicado. Su CEO, Dario Amodei, reafirmó que no pueden aceptar condiciones que contravengan su ética, a pesar de las amenazas del Pentágono.
La situación escaló aún más cuando el presidente Donald Trump aseguró que vetará a Anthropic en todas las agencias federales, calificando a la compañía como «de la izquierda radical y woke» y rechazando que dicte cómo deben operar las Fuerzas Armadas.
Este conflicto plantea un desafío entre los límites éticos de la inteligencia artificial y las exigencias del Gobierno estadounidense en materia de defensa, con implicaciones económicas y legales importantes para Anthropic y la industria tecnológica del país.







