Luego del ataque a Donald Trump, además del tirador, murió uno de sus seguidores. Las autoridades lo identificaron como Corey Comperatore, de 50 años, de Sarver, Pensilvania.
Según el gobernador, Josh Shapiro, era un exjefe de bomberos del municipio de Buffalo y falleció cuando se lanzó sobre su familia para protegerlos de la lluvia de balas.
“Corey era un ávido partidario del expresidente y estaba muy emocionado de estar anoche con él en la comunidad”, dijo.
“Él amaba a su familia. Realmente nos amaba lo suficiente como para recibir una bala real por nosotros”, relató su hija. Su esposa también se expresó: “Ayer, lo que resultó ser un día tan emocionante, especialmente para mi esposo, se convirtió en una pesadilla para nuestra familia”, escribió en Facebook.
“Lo que mis preciosas hijas tuvieron que presenciar es imperdonable. Lo que yo tuve que presenciar también”, lamentó.







