Se ha dicho que cerrar la tapa del inodoro antes de descargar el depósito de agua puede prevenir la propagación de todos los gérmenes, al mantener cualquier neblina producida por la descarga dentro de la taza.
Pero un nuevo estudio refuta eso, mostrando que las diminutas partículas virales se propagan a muchas superficies de los baños durante la descarga del inodoro, ya sea que la tapa esté hacia arriba o hacia abajo. La única forma efectiva de reducir la propagación de virus fue a través de la desinfección del artefacto, del agua del inodoro y de las superficies cercanas, informan los investigadores en la edición del 25 de enero de la revista American Journal of Infection Control.
“Dado que los resultados muestran que cerrar las tapas de los inodoros no tiene un impacto significativo en la prevención de la propagación de las partículas virales, nuestro estudio resalta la importancia de la desinfección regular de los inodoros para reducir la contaminación y prevenir la propagación de los virus”, señaló el investigador sénior, Charles Gerba, profesor de virología de la Universidad de Arizona.
Investigaciones anteriores han demostrado que tirar de la cadena de un inodoro crea una columna de aerosol que puede viajar cinco pies o más, propagando gérmenes a los pisos, las paredes, los lavabos y otras superficies de un baño, señalaron los investigadores en las notas de respaldo.
Los estudios también han encontrado que cerrar la tapa del inodoro puede reducir la propagación de bacterias dañinas en un baño. Sin embargo, hasta ahora nadie había estudiado si lo mismo ocurría con los virus, que tienden a ser mucho más pequeños que las bacterias, anotaron los investigadores.
En este estudio, analizaron la propagación de partículas virales inducidas por la descarga con la tapa del inodoro abierta o cerrada. El equipo sembró inodoros con dosis variables de un virus que no es dañino para los humanos, y luego recolectó muestras del agua de la taza del inodoro y de varias superficies de baño.
Dejar la tapa hacia arriba o hacia abajo no hizo ninguna diferencia en la cantidad de virus recolectado de las superficies del baño, encontraron los investigadores. El asiento del inodoro fue la superficie más contaminada.
Los investigadores también analizaron los efectos de la limpieza del inodoro, tanto con desinfectante como sin él. La limpieza con solo un cepillo de inodoro dejó una contaminación viral sustancial, pero la limpieza con un desinfectante y un cepillo redujo significativamente la cantidad de virus encontrados en el inodoro, dijeron los investigadores. La combinación de desinfectante y cepillo redujo la contaminación viral en el inodoro en casi un 100 por ciento, y en el cepillo en aproximadamente un 98 por ciento, según muestran los resultados.







