El grupo automotriz Volkswagen informó que en 2025 su beneficio neto atribuido se redujo un 37,7 %, hasta 6.673 millones de euros, afectado por los costos derivados del cambio de estrategia de Porsche, los aranceles impuestos en Estados Unidos y la fuerte competencia en mercados clave como China.
De acuerdo con el balance presentado por la compañía alemana, el beneficio operativo cayó un 53,5 %, situándose en 8.868 millones de euros, lo que redujo la rentabilidad operativa sobre ventas al 2,8 %, frente al 5,9 % registrado el año anterior.
El impacto financiero se debió principalmente a los 4.700 millones de euros asociados al cambio de estrategia de Porsche y a los 2.900 millones de euros derivados de los aranceles aplicados en Estados Unidos. En total, el grupo registró costos extraordinarios por 8.800 millones de euros.
A pesar de la caída en los beneficios, la facturación del grupo se mantuvo relativamente estable en 321.913 millones de euros, apenas un 0,8 % menos que en 2024, con ventas de 9,022 millones de vehículos.
Las entregas aumentaron en Europa, pero este crecimiento fue compensado por la disminución de ventas en Estados Unidos y China. Entre las marcas del grupo, Skoda registró un crecimiento del 8,5 % en su beneficio operativo, mientras que Seat y Cupra redujeron sus ganancias casi en su totalidad.
En el caso de Porsche, el beneficio operativo cayó drásticamente hasta 90 millones de euros, frente a los más de 5.200 millones obtenidos en 2024, debido a la decisión de prolongar la producción de modelos con motores de combustión y abandonar algunos proyectos de vehículos eléctricos.
Ante este panorama, el consejero delegado del grupo, Oliver Blume, insistió en la necesidad de mantener una estricta disciplina de costos y anunció que la empresa planea reducir unos 50.000 empleos en Alemania hasta 2030, mientras busca fortalecer su competitividad frente a los cambios del mercado global y las tensiones geopolíticas.







