La Paz – El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció un incremento del 20 % del salario mínimo nacional, pasando de 2.750 a 3.300 bolivianos (395 a 474 dólares), y declaró la “emergencia económica, financiera, energética y social” ante la crisis que enfrenta el país.
La medida se aplicará a partir del 2 de enero de 2026 y regirá durante todo el año, con la posibilidad de ajustar nuevamente según la inflación y el diálogo con trabajadores y empresarios.
Paz también informó sobre el fin de la subvención a los combustibles, que se mantuvo por más de 20 años y representaba un gasto anual de más de 2.000 millones de dólares al Estado. Con los nuevos precios, el litro de gasolina especial será de 6,96 bolivianos (1 dólar), la premium de 11 bolivianos (1,58 dólares), el diésel de 9,80 bolivianos (1,40 dólares) y el gas en garrafa se mantendrá en 22,50 bolivianos (3,23 dólares).
El mandatario calificó estas decisiones como “históricas” y necesarias para estabilizar la economía, proteger a las familias y permitir un crecimiento sostenible del país.
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