La Paz. Las autoridades bolivianas entregaron este miércoles a sus pares de Brasil a Gerson Palermo, considerado uno de los narcotraficantes brasileños más buscados en ese país y vinculado a la organización criminal paulista Primer Comando de la Capital (PCC), quien estaba prófugo y fue detenido el martes en la región oriental de Santa Cruz.
“Hoy (miércoles) arribó a Bolivia una aeronave de la Policía Federal de Brasil para concretar la expulsión del ciudadano brasileño Gerson Palermo, requerido por la justicia de ese país y con notificación roja de Interpol”, escribió en sus redes sociales el viceministro boliviano de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano.
El funcionario destacó la “cooperación real, el intercambio de información y la decisión operativa” con Brasil para obtener resultados en la lucha contra el narcotráfico.
Justiniano acompañó su publicación con fotografías en las que Palermo aparece custodiado por agentes del Grupo de Inteligencia y Operaciones Especiales (GIOE) Oriente de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (Felcn), hasta abordar finalmente la aeronave que lo trasladó a Brasil.
La fuerza antidrogas de Bolivia arrestó a Palermo el martes en la localidad de Cotoca, ubicada a 22 kilómetros al este de Santa Cruz. Según el viceministro, las autoridades lo señalan como líder de una organización dedicada al tráfico internacional de cocaína con rutas en la frontera boliviana.
Captura y expulsión del presunto líder del PCC
Tras su captura, las autoridades trasladaron a Palermo a las oficinas de Interpol en Bolivia, donde iniciaron el trámite para expulsarlo a Brasil.
El Viceministerio de Defensa Social y Sustancias Controladas informó que las autoridades condenaron a Palermo a prisión en Brasil por delitos relacionados con el narcotráfico. Posteriormente, incumplió medidas judiciales al abandonar un régimen de detención domiciliaria.
Según medios brasileños, las autoridades identificaron al hombre como uno de los líderes del Primer Comando de la Capital. El sospechoso permanecía prófugo desde abril de 2020 y figura entre los integrantes de una de las mayores organizaciones narcotraficantes de Brasil.







