REDACCIÓN.- La victoria de los Toros del Este sobre los Leones del Escogido no solo ajustó la Serie Final 2-1, sino que devolvió la confianza a un equipo que parecía contra las cuerdas.
Uno de los principales responsables de ese cambio de ánimo fue Bryan de la Cruz, protagonista de la remontada y voz de liderazgo dentro del dugout.
El jardinero fue clave en el triunfo 3-2 en el Estadio Quisqueya Juan Marichal, al conectar un cuadrangular que inició la reacción taurina. A su aporte se sumaron el doblete remolcador de Rudy Martín Jr. y el batazo decisivo de Eric Filia, que selló una victoria vital para los romanenses.
Tras el partido, De la Cruz destacó el giro emocional del equipo luego de las dos primeras derrotas de la serie. Reconoció que el grupo recuperó energía y enfoque en medio de la adversidad, incluso tras la interrupción por lluvia. “Ahora estamos jugando una pelota sana, una pelota digna”, expresó.
El bateador aseguró que salió al terreno con confianza plena en su preparación y mentalidad ofensiva. “Desde el primer turno decidí ir hacia adelante. Me sentí positivo y enfocado”, comentó, convencido de que aún tiene más para aportar en la final.
De la Cruz también reveló detalles del manejo interno del equipo en los momentos de mayor tensión, especialmente cuando el juego estuvo empatado y el Escogido tomó momentáneamente la ventaja. Según explicó, una reunión en el octavo episodio fue determinante para cambiar el rumbo del partido.
“El mensaje fue claro: embasarnos. Eso fue lo que hicimos y las cosas se dieron”, relató, destacando la disciplina y la paciencia mostradas en ese inning clave.
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Con la serie aún abierta y el próximo duelo en La Romana, el mensaje del jardinero fue directo tanto para sus compañeros como para la fanaticada: la final está lejos de terminar.
“Esto es una serie de siete juegos y va a llegar a siete. Que sigan esperando lo mejor de nosotros y que nos sigan apoyando”, afirmó.
Los Toros regresan a casa con el impulso renovado y la convicción de que la corona sigue al alcance.







