Transportistas de vehículos pesados denunciaron este lunes la imposición de multas que alcanzan hasta los RD$11,000 por parte del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) y agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT), las cuales califican como arbitrarias y abusivas.
Los camioneros se apostaron frente a la sede del INTRANT en protesta por lo que consideran una persecución constante, asegurando que, aun contando con permisos oficiales para transitar por determinadas rutas, continúan siendo sancionados e incluso multados de manera duplicada.
Según explicaron, las autoridades han restringido su circulación a una sola vía, la Circunvalación de Santo Domingo, lo que los obliga a pagar hasta cuatro peajes diarios, incrementando significativamente los costos operativos y afectando su sustento económico.
Los manifestantes también señalaron que estas medidas generan estrés e incertidumbre, ya que muchos accidentes en los que se ven involucrados camiones ocurren por la imprudencia de otros conductores y no por faltas atribuibles a los choferes de vehículos pesados.
Michel Mota, uno de los transportistas afectados, afirmó que pese a contar con autorización para circular por ciertas rutas, las multas continúan aplicándose sin consideración. “Antes transitábamos por el Malecón sin inconvenientes; ahora nos multan aunque tengamos permisos. Tenemos más de 40 multas acumuladas y trabajamos bajo una presión constante”, expresó.
De su lado, Domingo Antonio Cruz indicó que el pago de RD$11,000 por cada infracción impacta directamente el ingreso de los choferes, muchos de los cuales salen desde la madrugada para cumplir con sus labores. Además, sostuvo que el uso obligatorio de la Circunvalación incrementa los tiempos de traslado y reduce la eficiencia del trabajo.
Ante esta situación, los camioneros advirtieron que podrían radicalizar sus protestas con bloqueos de calles si no se establece un diálogo que permita soluciones concretas. Exigieron la habilitación de vías alternas claras, seguras y funcionales, así como el respeto a los permisos otorgados, para poder trabajar sin temor a sanciones que consideran injustificadas.











