EE. UU. – El legendario base de los Golden State Warriors, Chris Paul, cerró su carrera en la NBA tras 21 temporadas, y explicó en una entrevista con Men’s Health cómo la combinación de nutrición estricta, entrenamiento físico y recuperación mental le permitió mantenerse en la élite del baloncesto durante más de dos décadas.
Alimentación y hábitos diarios
Paul priorizó desde hace años la hidratación constante y comidas preparadas por él mismo, incluso durante viajes, para mantener el rendimiento. Su rutina incluye jugo de apio matutino y una dieta basada principalmente en plantas desde 2019, aunque admite darse pequeños gustos como churros o frutas según la ocasión. Entre sus fuentes de proteína, el pescado es la excepción en un plan que evita pollo y prioriza alimentos naturales y frescos.
El base relató que al inicio de su carrera su dieta era más indulgente: “Paraba en restaurantes de comida rápida antes del entrenamiento y pedía varias papas hash brown y un jugo grande de naranja. Mi debilidad siguen siendo las papas fritas”, confesó. Con el tiempo, entendió la importancia de la nutrición para el rendimiento y la recuperación.
Entrenamiento físico y adaptación con la edad
El entrenamiento de Paul combinó pesas diarias, estiramientos, uso de rodillos de espuma y pelotas para reducir el riesgo de lesiones. Ajustó sus rutinas según la temporada: cargas más ligeras durante partidos y mayor intensidad en pretemporada, con especial atención a piernas, glúteos y core, fundamentales para la potencia y el control de movimientos.
“La monotonía es parte del proceso, pero hay que estar dispuesto a cambiar y adaptarse”, dijo Paul, destacando la importancia de mantener la motivación y el equilibrio a lo largo de una carrera tan extensa.
Recuperación y bienestar mental
Más allá del entrenamiento físico, el base valoró la recuperación mental. Sus rituales incluyen sesiones en sauna, luz infrarroja y baños en agua fría, momentos destinados a desconectar y mantener la concentración. “Estas experiencias ayudan no solo al cuerpo, sino a mantenerme centrado”, afirmó.
Con esta combinación de disciplina, constancia y adaptación, Chris Paul logró mantenerse competitivo hasta su retiro en 2026, convirtiéndose en un referente de longevidad y profesionalismo en la NBA.







