Un equipo internacional de científicos, encabezado por investigadores del Instituto Weizmann de Ciencias de Israel, determinó que Júpiter es ligeramente más pequeño y más achatado de lo que se había calculado durante las últimas cinco décadas, gracias a nuevas mediciones de alta precisión obtenidas por la sonda Juno de la NASA.
El estudio, publicado en la revista Nature Astronomy, ajusta el radio del planeta a 71,484 kilómetros, ocho kilómetros menos que la cifra aceptada hasta ahora. Aunque la diferencia parece mínima, los expertos aseguran que es científicamente significativa, ya que demuestra que Júpiter es unos cuatro kilómetros más delgado en el ecuador y hasta 12 kilómetros más aplanado en los polos.
“Por primera vez tenemos una medida verdaderamente precisa del tamaño de Júpiter. Antes trabajábamos con estimaciones; ahora sabemos con exactitud cómo es”, explicó el profesor Yohai Kaspi, coautor del estudio.
El avance fue posible gracias a una técnica innovadora aplicada durante la órbita extendida de Juno, iniciada en 2021. En ciertos tránsitos, la nave pasó por detrás de Júpiter desde la perspectiva terrestre, permitiendo que su señal de radio fuera desviada por la atmósfera del planeta. Analizando cómo se curvaba esa señal, los científicos lograron reconstruir la densidad atmosférica y redefinir su tamaño real.
Hasta ahora, los modelos se basaban en solo seis mediciones realizadas por las misiones Pioneer y Voyager hace más de 50 años, sin considerar adecuadamente el impacto de los intensos vientos, que superan los 500 kilómetros por hora.
Los investigadores destacan que comprender mejor la estructura interna de Júpiter —el planeta más grande del sistema solar y considerado el primero en formarse— es clave para entender el origen del resto de los planetas.
“Cuando miras al cielo nocturno y ves Júpiter, solo conocíamos aproximadamente su tamaño. Ahora lo sabemos con precisión, y eso nos acerca a comprender cómo se formó nuestro vecindario cósmico”, concluyó Kaspi.







