Santo Domingo.– Luego del apagón general registrado el lunes 23 de febrero en la República Dominicana, ciudadanos manifestaron su preocupación por la recurrencia de estas fallas eléctricas y el impacto que tienen en la vida diaria, especialmente en los sectores más vulnerables.
Un ciudadano consultado aseguró que, aunque ya está “acostumbrado” a los apagones, lamenta la situación, sobre todo por los pacientes en hospitales. “Más que nada los niños que se encontraban en incubación… uno espera en Dios que no les haya pasado nada”, expresó, al tiempo que pidió que las autoridades den la cara ante lo ocurrido.
Otra ciudadana, identificada como Kirsy Balbuena, relató que no pudo realizarse unos estudios médicos debido a la falta de energía eléctrica. “Después pusieron la planta, pero igual no me lo pude hacer. La luz llegó a las 12:25 de la noche en mi casa, y a mi hijo le llegó a las 4:30 de la tarde”, explicó, mostrando inquietud por lo que considera una situación repetitiva, mientras, indicó que debe investigarse lo ocurrido y establecer responsabilidades si las hay.
Por su parte, Adelaida Fernández indicó que el apagón afectó su rutina diaria y el desplazamiento de los trabajadores, especialmente por la paralización temporal del Metro de Santo Domingo. “No es posible cumplir un horario completo cuando no tenemos disponibilidad de transporte… aunque sea por una o dos horas, es un gran problema para los dominicanos”, sostuvo.
Los testimonios coinciden en la necesidad de una investigación profunda, mayor supervisión del sistema eléctrico y medidas que eviten que este tipo de situaciones continúen repitiéndose a pocos meses de otro apagón de gran magnitud.







