SANTO DOMINGO, RD.- Una profunda consternación embarga a la comunidad tras la trágica muerte de un niño de tan solo dos años, y el caso ha dado un giro con la detención de su madrastra.
Elisa María Valdez Muñoz, de 28 años, también conocida como Elizabeth Valdez, se entregó voluntariamente a la División de Investigación de Crímenes y Delitos Contra la Persona (Homicidios) de la Policía Nacional, acompañada de su abogado.
Sobre ella pesaba una orden de arresto por su presunta responsabilidad en el fallecimiento del pequeño Carlos Daniel Díaz Peña, hijo de su pareja.
El infante ingresó en estado crítico al Hospital General Dr. Vinicio Calventi el pasado 13 de mayo y, pese a los esfuerzos médicos, falleció el día 16.
El informe preliminar revela un cuadro escalofriante: el niño presentaba múltiples y severos signos de maltrato físico, incluyendo hematomas por todo el cuerpo, lesiones infectadas, cicatrices antiguas y señales que sugieren un intento de ahorcamiento incompleto.
La pediatra que lo atendió no dudó en catalogar estos hallazgos como consistentes con abuso infantil.
El cuerpo sin vida del menor fue trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para la realización de una autopsia que determine con exactitud la causa de su muerte, en medio de la creciente indignación y sed de justicia.
La versión de la madrastra:
Las versiones ofrecidas por la madrastra a los familiares han sembrado dudas y alimentado la sospecha.
Inicialmente, Valdez Muñoz habría manifestado que el niño se asfixió accidentalmente con una sábana mientras ella se encontraba en el baño. Sin embargo, los familiares de la madre del pequeño no creen en esta explicación y claman por una investigación exhaustiva.
Se supo que el niño vivía con su padre, David Peña, desde hacía apenas dos meses. Debido al trabajo de Peña en una planta de gas, durante sus jornadas laborales el niño quedaba al cuidado de su esposa, hoy bajo la lupa de las autoridades.
Elisa María Valdez será puesta a disposición del Ministerio Público en las próximas horas, donde se espera que responda por este terrible suceso que ha enlutado a una familia y conmocionado a la sociedad dominicana.
La búsqueda de la verdad y la exigencia de justicia marcan este doloroso caso.











