La canasta básica familiar en República Dominicana cerrará el año 2025 con un costo cercano a los RD$50,000, según datos del Banco Central. Este aumento responde principalmente a la inflación en alimentos y al incremento del dólar, factores que impactan de manera directa en los bolsillos de las familias dominicanas, especialmente en los hogares de menores ingresos.
A noviembre de este año, el precio de los artículos esenciales que componen la canasta familiar se ubicó en RD$48,138.35, evidenciando un incremento sostenido respecto a los años anteriores. Para ponerlo en contexto, en 2018 la canasta básica costaba RD$33,758.49, mientras que en 2024 alcanzó RD$44,752.87.
El aumento se explica por diversos factores, tanto externos como internos. Entre los externos se encuentran las guerras, pandemias, fenómenos climáticos y la fluctuación del dólar, que pasó de poco más de RD$58 en enero a más de RD$64 en diciembre. Por su parte, los factores internos incluyen costos de producción más altos, importación de insumos agropecuarios y aumentos en fletes y derivados del petróleo.
La situación afecta de manera más pronunciada a los trabajadores de menores ingresos, ya que casi el 80 % de los trabajadores formales que cotizan a la Tesorería de la Seguridad Social ganan menos de RD$30,000 mensuales, muy por debajo del costo de la canasta básica. Muchos hogares dependen además de la economía informal y remesas provenientes de Estados Unidos y Europa.
El Banco Central informó que, aunque el Índice de Precios al Consumidor (IPC) mantiene un crecimiento anual de 4.81% a noviembre de 2025, algunos productos específicos han registrado alzas significativas, especialmente plátanos, ajíes, papas, tomates y cebollas, afectados por las intensas lluvias y la tormenta Melissa. Otros grupos que impactan el IPC incluyen transporte, servicios, restaurantes y salud.
A nivel internacional, los precios de alimentos han mostrado tendencia a la baja, según la FAO, salvo los cereales como trigo, sorgo y cebada. Sin embargo, la combinación de factores locales e internacionales ha generado un aumento que se refleja directamente en el costo de vida de los dominicanos.
Ciudadanos consultados en diferentes mercados de la capital expresaron su preocupación: “No hay dinero en la calle”, dijeron, evidenciando la presión que sienten los hogares ante la escalada de precios.
El aumento de la canasta básica plantea además retos para la política pública, ya que el Gobierno deberá buscar mecanismos que no afecten aún más a los sectores vulnerables y mediar en discusiones de reforma fiscal para proteger los ingresos de las familias de clase media y baja.







