La Habana.– Un apagón masivo dejó sin suministro eléctrico a toda la región oriental de Cuba la noche del miércoles, tras una avería en una subestación que provocó la desconexión del sistema en varias provincias, incluida Santiago de Cuba, la segunda ciudad más poblada del país, informó la empresa estatal Unión Eléctrica de Cuba (UNE).
Según la entidad, el incidente ocurrió a las 20:54 horas, cuando se registró un fallo en la subestación Holguín 220 kV, lo que ocasionó la desconexión del Sistema Eléctrico Nacional en el oriente del país. Como resultado, la provincia de Holguín quedó parcialmente sin servicio, mientras que Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo resultaron totalmente afectadas.
Residentes de la zona reportaron interrupciones del servicio desde horas de la tarde, en un contexto de apagones frecuentes. “La electricidad se fue como desde las cinco de la tarde, pero como siempre se va, no pensé que fuera algo general”, relató a la AFP una residente de Santiago de Cuba, quien señaló que, aunque había conexión a internet, la ciudad permanecía completamente a oscuras.
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La red eléctrica cubana enfrenta fallas recurrentes debido al deterioro de la infraestructura, la escasez de combustible y la falta de mantenimiento. Desde finales de 2024, el país ha registrado al menos cinco apagones generalizados, en una isla con unos 9,6 millones de habitantes.
La crisis energética está estrechamente vinculada a la falta de combustible que limita la generación eléctrica. Ocho centrales termoeléctricas, en su mayoría construidas entre las décadas de 1980 y 1990, presentan averías frecuentes o permanecen fuera de servicio durante largos períodos por mantenimiento.
El gobierno cubano atribuye las dificultades para reparar el sistema eléctrico a las sanciones de Estados Unidos, mientras que analistas económicos señalan la falta de inversión estatal acumulada durante años como una de las principales causas del deterioro del sector.
La situación se ha agravado tras decisiones recientes en el ámbito regional. A inicios de enero, el presidente estadounidense Donald Trump puso fin al flujo de petróleo y recursos provenientes de Venezuela hacia Cuba y anunció medidas que podrían sancionar a países que suministren crudo a la isla. Washington sostiene que Cuba representa una “amenaza excepcional” para su seguridad nacional.
La crisis ha generado preocupación internacional. El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió sobre el impacto humanitario de la escasez de combustible y alertó que la situación podría colapsar si no se satisfacen las necesidades energéticas del país.
Cuba atraviesa desde hace cinco años una profunda crisis económica, marcada por apagones frecuentes, inflación, escasez de productos básicos y una severa falta de divisas, factores que continúan deteriorando la calidad de vida de la población.








