La Habana.– Cuba afrontará este lunes una de las jornadas más difíciles de su actual crisis energética, con interrupciones del servicio eléctrico que podrían impactar simultáneamente a más del 68 % del territorio nacional, según las proyecciones divulgadas por la estatal Unión Eléctrica (UNE).
Las estimaciones oficiales indican que millones de ciudadanos dispondrán de apenas una o dos horas de electricidad durante el día, debido al elevado déficit entre la capacidad de generación y la demanda del sistema eléctrico nacional.
La situación se produce en medio de una crisis que afecta al país desde mediados de 2024 y que se ha intensificado en los últimos meses, provocando prolongados cortes de energía tanto en la capital como en el interior de la isla.
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Déficit supera los 2,000 megavatios
De acuerdo con los datos ofrecidos por la UNE, para el horario de mayor consumo se prevé una capacidad de generación de 995 megavatios, mientras que la demanda nacional podría alcanzar los 3,050 megavatios.
Esto provocaría un déficit de 2,055 megavatios, obligando a las autoridades a realizar desconexiones programadas para evitar un colapso desordenado del sistema eléctrico.
Las proyecciones indican que la afectación real podría llegar a 2,085 megavatios, una cifra que refleja la gravedad de la situación energética que atraviesa el país caribeño.
Largas horas sin electricidad
Los apagones han alcanzado niveles sin precedentes en varias provincias cubanas. En La Habana, los cortes eléctricos superan las 22 horas diarias, mientras que en otras zonas del país algunas comunidades han permanecido hasta dos días consecutivos sin servicio.
Esta situación afecta tanto la vida cotidiana de la población como el funcionamiento de comercios, industrias, hospitales y otros sectores esenciales de la economía nacional.
La escasez de electricidad también ha complicado la conservación de alimentos, el acceso al agua potable y el desarrollo de actividades productivas en numerosas regiones.
Factores que agravan la crisis
El Gobierno cubano atribuye gran parte de la crisis a las restricciones impuestas por Estados Unidos sobre el suministro de combustible, situación que ha limitado el funcionamiento de los motores de generación alimentados por diésel y fueloil.
Sin embargo, especialistas también señalan problemas estructurales en el sistema energético nacional, especialmente en las termoeléctricas que operan desde hace décadas y presentan un importante deterioro por falta de mantenimiento e inversiones.
Las plantas termoeléctricas generan cerca del 40 % de la electricidad del país, pero muchas de ellas registran averías frecuentes que reducen significativamente su capacidad operativa.
Panorama incierto
Las autoridades cubanas han reconocido que el escenario energético continúa siendo crítico y que la recuperación del sistema dependerá tanto de la disponibilidad de combustible como de la rehabilitación de infraestructuras estratégicas.
Mientras tanto, la población sigue enfrentando prolongadas interrupciones eléctricas que se han convertido en uno de los principales desafíos sociales y económicos de la isla, en medio de una compleja situación financiera y productiva.







