La Cruz Roja Dominicana, como organismo de primera línea en la atención de emergencias y fenómenos meteorológicos extremos, ha dado pasos importantes para fortalecer la prevención, gestión y respuesta a desastres relacionados con el cambio climático, según afirmó el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig.
El funcionario destacó la presentación de la Política de Cambio Climático y Medio Ambiente de la Cruz Roja, un documento normativo que busca reforzar el sistema nacional de gestión ante huracanes, inundaciones, incendios forestales, subida del nivel del mar y otros eventos climáticos extremos.
“Dada la multiplicidad de impactos del cambio climático y la alta exposición de nuestro país a estos eventos, seguimos avanzando en la construcción de capacidades y preparación técnica de instituciones, empresas y organizaciones vinculadas a la acción climática y la gestión de riesgos”, explicó Puig.
Entre las acciones concretas que complementan esta política, el vicepresidente ejecutivo destacó el Sistema Nacional de Alerta Temprana Multiamenaza, que permite identificar de forma anticipada los impactos de fenómenos meteorológicos y responder con criterios de protección social.
“El cambio climático multiplica vulnerabilidades y afecta todos los aspectos de la vida ciudadana, especialmente los medios de vida de las personas. Por ello, es positivo que la Cruz Roja, como cuerpo de respuesta inmediata y de ayuda humanitaria, cuente con una visión estratégica y articulada al Estado para atender a la población”, agregó Puig.
Uno de los puntos centrales de la política es colocar a las comunidades como eje de la acción, lo que permite mapear riesgos, identificar capacidades de respuesta local y definir prioridades de adaptación para proteger a las familias más vulnerables.








