El bitcoin, la primera criptomoneda lanzada al mercado, fue creado por Satoshi Nakamoto (pseudónimo) en 2008 tras la crisis financiera que afectó al mundo; esta divisa digital tenía como base un ideal libertario y buscaba poner en jaque a las instituciones monetarias y financieras tradicionales.
Conocido en el mundo de los mercados bajo las siglas BTC, el bitcoin usa la criptografía para garantizar que su gestión sea descentralizada, es decir, que no pueda ser regulado por ninguna institución u organismo bancario, lo que a su vez hace que las criptomonedas sean volátiles.
Pese al avance y alcance que ha tenido el Bitcoin y otros activos digitales de gran talla como Ethereum, organismos como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aún se muestran dudosos sobre los “pros” de este tipo de criptomonedas.
La victoria electoral de Donald Trump significó un movimiento positivo para las principales criptomonedas del mercado. A finales de 2024, bitcoin registró un nuevo máximo histórico que logró superar los 107.000 dólares por unidad, después de que el presidente estadounidense reiteró su idea de crear una reserva estratégica de la criptodivisa en Estados Unidos.
Las divisas digitales serán un foco de atención durante este año, las iniciativas del presidente de Estados Unidos y el desarrollo de nuevos modelos de inteligencia artificial fungirán un papel importante en la cotización de estos activos. Después del lanzamiento del nuevo modelo de IA chino DeepSeek, BTC y otras criptos cayeron en la mayoría de los mercados de valores.











