Aunque menos conocidas que las causas relacionadas con la dieta, las causas anatómicas del estreñimiento se contemplan en el consultorio debido a su peligrosidad, ya que podrían prevenir problemas futuros y detectar otros Trastornos Funcionales Gastrointestinales (TFG) como el Síndrome del Intestino Irritable (SII), que tiene una alta prevalencia en la atención primaria, según un artículo publicado en The BMJ.
Según la investigación, un médico general en el Reino Unido podría atender a unos ocho pacientes con SII semanalmente, de los cuales al menos uno acude por primera vez. La superposición de síntomas entre los TFG y otros trastornos como la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica dificulta su clasificación y tratamiento.
Los pacientes con TFG crónicas experimentan una calidad de vida reducida en comparación con la población general. Las observaciones sugieren que los pacientes padecen motilidad intestinal anormal y una percepción visceral alterada, causante de dolor abdominal.
Tener en cuenta la ubicación del malestar ofrece una pista de las causas: si el malestar se presenta en el cuadrante superior derecho, donde se localizan el hígado, la vesícula biliar y parte de los intestinos, las causas pueden incluir enfermedades hepáticas o problemas en la vesícula, como hepatitis de varios tipos.
También podrían presentarse infecciones renales, según expertos de Cleveland Clinic. El cuadrante superior izquierdo, hogar del estómago, páncreas y bazo, puede ser el origen de dolores debido a pancreatitis, cáncer de páncreas, esplenomegalia, gastritis, úlceras estomacales, reflujo biliar o cáncer de estómago.
Cuestiones como acidez y otros problemas cardíacos o respiratorios también pueden manifestarse como dolor en esta área. En cuanto al abdomen bajo, donde se encuentra la mayoría del intestino delgado y grueso, así como órganos del sistema reproductor femenino, el dolor podría indicar síndrome de intestino irritable, enfermedad inflamatoria intestinal, obstrucción intestinal, aneurismas, peritonitis o ser un reflejo de problemas pélvicos.
Por último, el cuadrante inferior izquierdo suele relacionarse con la diverticulitis, mientras que el cuadrante inferior derecho es típicamente el sitio donde se manifiesta el dolor de apendicitis. Además, dolores más generalizados pueden deberse a estrés, distensión abdominal, lesiones o herpes zóster, entre otros.
Ante la presencia de estos síntomas, se recomienda reposo intestinal, hidratación adecuada, y puede ser efectiva la terapia de calor según los casos.
Es fundamental consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y tratamiento correcto.











