Quién diría que aquel hombre pasaba sus noches como seguridad en boliches de Nueva Y¿ork acabaría siendo una estrella de Hollywood? Así fue el camino de Vin Diesel, que terminó en lugares como la alfombra roja de los Oscars.
Durante gran parte de los 90, Vin Diesel vivió a un paso de la desesperación, pero con una convicción inquebrantable de que su lugar estaba entre los grandes de la pantalla, según The Guardian.
Nacido como Mark Sinclair en 1967 en California, junto a su gemelo Paul, creció en Nueva York bajo la tutela de su madre, Delora Sherleen, una astróloga de raíces italianas, y su padrastro Irving H. Vincent, un actor y director de teatro afroamericano.
La ausencia de su padre biológico, que abandonó la familia antes de su nacimiento, le dio una infancia algo incierta, pero también forjó su carácter.
Desde niño, el escenario apareció como una salida improbable. Según Screen Rat, a los siete años, luego de colarse con su hermano y unos amigos en un teatro para vandalizarlo, fueron descubiertos por la directora artística Crystal Field.
Lejos de denunciarlos, Field les ofreció participar en una obra infantil, Dinosaur Door, si se comprometían a asistir todos los días a ensayar. Diesel aceptó, y ese gesto selló su vínculo con la actuación.
Pero si bien la pasión por el teatro lo acompañó desde pequeño, el acceso a los grandes estudios fue una batalla cuesta arriba.
En 1994, harto de recibir rechazos, Diesel decidió crear su propia oportunidad: escribió, dirigió, produjo y protagonizó Multi-Facial, un cortometraje semiautobiográfico sobre un actor multirracial que encadenaba audición tras audición sin obtener papeles por no “encajar” en una etnicidad definida.
“Mi padre era un actor negro, pero quiere que yo dé un paso más, que sea un actor. Solo un actor”, decía el personaje principal al final del corto
El cortometraje, financiado con apenas 3.000 dólares, no solo retrataba las limitaciones del sistema, sino que evidenciaba el talento de Diesel detrás y delante de la cámara. Fue seleccionado para el Festival de Cannes en 1995 y presentado ante salas colmadas.
El impacto fue tal que captó la atención de uno de los nombres más influyentes del cine estadounidense: Steven Spielberg.
Spielberg, al ver Multi-Facial y posteriormente Strays, un largometraje escrito, dirigido y producido también por Diesel, quedó tan impresionado que decidió crear un personaje especialmente para él en su próximo film.
Así fue como escribió el rol del soldado Adrian Caparzo en Rescatando al soldado Ryan (1998), una superproducción ambientada en la Segunda Guerra Mundial que se alzaría con cinco premios Oscar y 11 nominaciones.
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