Santo Domingo.– Los presidentes de las comisiones permanentes de Relaciones Exteriores del Senado y de la Cámara de Diputados calificaron como oportuna y responsable la decisión de posponer la décima edición de la Cumbre de las Américas, debido a la inestabilidad política en la región y a los daños ocasionados en el Caribe por el huracán Melissa.
Uno de los temas más discutidos en torno al evento ha sido la exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua, decisión que, según los organizadores, busca garantizar un diálogo basado en principios democráticos y asegurar la mayor participación posible en la Cumbre, originalmente pautada para los días 3 y 4 de diciembre en Punta Cana.
La presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado señaló que la reprogramación del evento permitirá una mayor eficiencia en los acuerdos y un diálogo apegado a los valores democráticos, mientras que el vocero del bloque del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Gustavo Sánchez, expresó que este tipo de cónclave “no debe ser excluyente” y debe fomentar la integración regional.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX), informó que la medida responde al interés del Gobierno dominicano de garantizar una convocatoria más amplia y representativa, así como alcanzar consensos sólidos entre los países participantes.
El politólogo David Lahoz consideró que la posposición era predecible debido a los conflictos que atraviesan varios países del continente, y coincidió en que ningún foro regional debe marginar voces en el proceso de diálogo hemisférico.
De igual forma, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), expresó su respaldo a la decisión del Gobierno dominicano, destacando que esta busca asegurar el éxito y la participación efectiva de todos los sectores involucrados, con el apoyo de empresas, gremios y aliados estratégicos.
Aunque el presidente Luis Abinader ni el canciller dominicano han precisado la nueva fecha de realización, las autoridades confirmaron que el Diálogo de la Cumbre de las Américas será retomado el próximo año, una vez las condiciones políticas y humanitarias de la región lo permitan.







