El déficit presupuestario de Estados Unidos superó el billón de dólares acumulado hasta febrero de 2026, aunque la cifra representa una reducción del 12 % en comparación con el mismo periodo del año fiscal anterior, según datos divulgados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
De acuerdo con el informe mensual del organismo, solo en febrero el gasto del Gobierno superó los ingresos en aproximadamente 308.000 millones de dólares, una cifra similar al déficit registrado durante ese mismo mes en 2025. En ese periodo, los ingresos federales se acercaron a los 313.000 millones de dólares, mientras que el gasto total alcanzó unos 621.000 millones.
El documento señala que el aumento de los ingresos fiscales contribuyó a moderar el ritmo del déficit, ya que estos crecieron más rápido que los gastos del Gobierno. Entre las fuentes de ingresos se destacan los impuestos sobre salarios y el incremento de los aranceles aplicados a las importaciones.
El año fiscal 2026 de Estados Unidos comenzó el 1 de octubre de 2025 y se extenderá hasta el 30 de septiembre de 2026. Durante este periodo, el gasto federal continúa impulsado principalmente por los programas gubernamentales y los pagos de intereses de la deuda pública.
Análisis independientes también señalan que el aumento significativo en los ingresos por aranceles ha contribuido a compensar parcialmente el impacto del gasto federal. No obstante, otros ingresos fiscales, como los provenientes de las corporaciones, han mostrado descensos respecto al año anterior.
A pesar de la reducción del déficit acumulado frente a 2025, los pagos de intereses de la deuda federal siguen representando una presión considerable sobre las finanzas públicas, lo que mantiene el desafío de controlar el gasto y estabilizar las cuentas del Gobierno estadounidense.







