Cuasi terminando la época de los chicos malos de los Detroit Pistons y su rivalidad “a muerte” con los Boston Celtics, opacada por la llegada de Michael Jordán a la NBA, que avivó toda una pasión por sentir que franquicia le podía limitar sus habilidades en la cancha y, tras la primera retirada del astro de los Chicago Bulls en 1993, comenzó una rivalidad épica entre los Knicks de Nueva York y los Pacers de Indiana.
Ese mismo año, 1993, ya la rivalidad había comenzado. En la primera ronda de los playoff de ese años con Nueva York habiendo ganado los dos primeros partidos, una controversial jugada donde el base de los del Bronx, John Stark, le pegó un cabezazo a Reggie Miller que ocasionó su expulsión del encuentro y la molestia del jugador principal Patrick Ewing.
Por la acción, los Knicks perdieron el tercer partido de una serie que parecía ser un tramite, ya que, los comandados por Patrick Ewing habían quedado en primer lugar, mientras que los Pacers clasificaron en la última posición con récord de 41-41.
Los favoritos del Este terminaron ganando la serie en un cuarto partido sin saber que había iniciado una nueva rivalidad post Michael Jordán en la NBA.
Para la temporada 1993-1994, la primera sin Michael Jordán en la liga, la rivalidad que había comenzado esa serie de primera ronda entre los Pacers y los Knicks, creció como una llama impulsada por el viento.
Habiendo quedado tercer y cuarto lugar en una conferencia Este dominada ese año por los Nets de Nueva Jersey y los Heat de Miami, los nuevos rivales dominaron las series de playoff y se encontraron en una final de conferencia jamás olvidada.
Pocas imágenes son más cinematográficas que el gesto de Reggie Miller al legendario director de cine Spike Lee, fanático número uno del equipo de los Knicks.
Para el quinto partido de las finales de la conferencia Este, los Pacers entraron al cuarto parcial perdiendo por 12 puntos 70-58, en ese momento Spike Lee, quien se encontraba en en primera fila, cometió un error de despertar una fiera “Reggie Miller”, al hacerle una señal de ahogamiento.
Luego del gesto, se estableció el “Miller Time”
El estelar de los Pacers despachó 25 puntos en ese último período para ganarlo 35-16 el ponerse arriba 3-2 en la serie. Miller devolvió el gesto a Spike Lee.

No obstante, los Knicks ganaron los siguientes dos encuentros, uno en la ruta y el otro en la casa, para pasar a la final de la NBA a enfrentar a los Rockets de Houston.
La hazaña en 1995
Para 1995, los nuevos rivales se volvieron a encontrar, esta vez en la semifinal de conferencia del Este.
Luego de haber derrotado de manera fácil a sus rivales de primera ronda, Los Pacers, segundo sembrado en la conferencia y los Knicks tercero, se enfrascaron nueva vez en una épica batalla con material de historia.
Con poco más de 18 segundos de partido y Nueva York arriba por seis puntos, “Miller Time” forjó un momento para la historia. Mark Jackson encuentra a Miller quien anota un triple desde 45 grados para poner el marcador 105-102.
En la siguiente jugada, Anthony Mason saca de fondo de cancha, pero se equivoca y le entrega el balón a Miller, quien retrocede hacia detrás de la línea de tres puntos y convierte con 13.2 segundos por jugarse para empatar el marcador a 105.
En una conflictiva jugada los Pacers le cometen falta a Starks, quien fallas ambas tiradas libre, Patrick Ewing toma el rebote ofensivo del segundo lanzamiento y falla una bandeja prácticamente solo, luego Jonh Starks le hace falta a Miller, quien sí anota los dos libres para otorgar la victoria a los Pacers que luego llegarían a la final de conferencia contra los Magic de Orlando.
De la Mano de “Miller Time” los Pacers volvieron a ser los verdugos de los Knicks en la semifinal de conferencia de 1998.
Este miércoles inicia la final de conferencia Este entre los Knicks de Nueva York y los Indiana Pacers, duelo que inspira a revivir los épicos momentos de mediado de los 90.











