Santiago.- Durante el acto de celebración del 11.º aniversario del Partido Revolucionario Moderno (PRM), el miembro de la Dirección Política, Deligne Ascensión pronunció un discurso en el que destacó el origen histórico de la organización y llamó a preservar la unidad interna como garantía de continuidad en el poder.
“El PRM nació de una división, el PRM nació ante la conculcación de la democracia en la república dominicana, nació porque entendíamos que la falta de democracia interna debilita un proyecto histórico”, manifestó.
Ascensión recordó que el PRM no fue fundado únicamente por sus principales dirigentes, sino por cada militante que recorrió el país, organizó comités de base y defendió el proyecto cuando aún era “una esperanza en construcción”. Evocó los inicios marcados por el escepticismo, las dudas y la incertidumbre, pero también por la fe y la convicción de quienes apostaron por una nueva alternativa política.
“Recuerdo y muchos de ustedes también deben de recordarlo lo que significaba explicar en cada provincia que estábamos empezando de nuevo, recuerdo el escepticismo, las dudas, las preguntas y hasta la vacilación de algunos”.
Rememoró que en 2016 el partido dio su primer paso electoral, consolidándose como la principal fuerza de oposición y demostrando que el país estaba preparado para el cambio. Posteriormente, en 2020, en medio de la pandemia, el pueblo dominicano otorgó al PRM la responsabilidad de gobernar con la elección de Luis Abinader, un triunfo que, confirmó que el sacrificio había valido la pena y que la unidad fue determinante para alcanzar la victoria.
Sin embargo, el dirigente enfatizó que el PRM nació de una división y de la conculcación de la democracia interna en otra organización política, advirtiendo que esa experiencia histórica debe servir de lección. Señaló que el partido surgió precisamente para defender la institucionalidad y evitar prácticas que debiliten proyectos colectivos.
“No podemos repetir la historia que nos vio nacer”, expresó, al tiempo que alertó sobre el riesgo de que aspiraciones legítimas se transformen en fracturas internas. Subrayó que, aunque la competencia forma parte de la democracia, la división es el camino más corto hacia la derrota.
“Las aspiraciones son naturales, la competencia es parte de la democracia, pero la fractura es el camino más corta para la derrota”.
Ascensión instó a los dirigentes y militantes a actuar con madurez de cara al 2028, preservando la cohesión lograda en estos once años. Recordó que el PRM no pertenece a un grupo, ni a sus fundadores, ni a una generación específica, sino que representa una responsabilidad histórica frente al pueblo dominicano.
Finalmente, afirmó que el orgullo por lo construido debe ir acompañado del compromiso de mantener la coherencia con los principios que dieron origen al partido, reiterando que la unidad fue y debe seguir siendo el pilar fundamental del proyecto político oficialista.











