Hoy 30 de agosto desde el año 2011 se conmemora el Día Internacional de las Victimas de Desapariciones Forzadas, cuyo propósito es permitirle a la Comisión de los Derechos Humanos de la ONU hacer una observación general del número de desapariciones forzadas que se han producido en el mundo, servir de portavoz y plantear estrategias para poder frenar este flagelo.
En la República Dominicana Las desapariciones se han convertido en una pandemia silente generando angustias y dolor a cientos de familias que tienen un pariente desaparecido y por más que han buscado y publicado sus rostros en redes sociales no han tenido noticias de estos.
Pareciera como si la tierra se los hubiera tragado y en estos casos, hasta las autoridades han perdido la pista de su paradero.
Se reveló que entre el 2017 y el 2023 en el país han desaparecido 1,183 personas, de acuerdo a un diagnóstico realizado por el Centro de Estudios de Seguridad de Funglode.
Hoy, unámonos en solidaridad con todas las familias de víctimas de desapariciones forzadas que mantengan la esperanza encendida y el compromiso de luchar incansablemente por sus seres queridos.
Las autoridades dominicanas deben marcar la diferencia y construir un mundo en el que ninguna familia tenga que enfrentar la angustia de la desaparición.
La importancia de conmemorar este día, se centra principalmente en rendir homenaje a los millones de personas desaparecidas en el mundo, bien sea por regímenes tiranos, grupos paramilitares u organizaciones terroristas.
La idea, es hacer un llamamiento para que los ciudadanos del mundo exijan que este tipo de crímenes se detengan y reconozcan cuáles son sus derechos fundamentales, como por ejemplo el derecho a la libertad, que es el primero que se viola a través de estos actos.
En este tiempo de incertidumbre y búsqueda, queremos recordarles que no están solos.







