Santo Domingo.- La diputada del Partido Revolucionario Moderno (PRM) por Santiago, Soraya Suárez, afirmó sentirse satisfecha con la salida del senador Antonio Taveras Guzmán de esa organización política, al considerar que su renuncia debió producirse mucho antes.
“Yo estoy muy contenta por eso. Yo y todos los perremeístas. Entiendo que no hay un solo perremeísta que no esté contento porque Antonio Taveras se haya ido. Debió haberse ido antes de la segunda repostulación para que ese espacio lo ocupara un verdadero perremeísta y hoy fuera un perremeísta el senador”, expresó.
Durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo, Suárez sostuvo que Taveras nunca logró integrarse plenamente a la estructura del partido ni desarrollar vínculos cercanos con la dirigencia y la militancia.
La legisladora señaló que, aunque los partidos políticos deben abrir sus puertas a nuevas figuras, considera que el senador nunca mostró identificación con la organización que le otorgó la oportunidad de ocupar una candidatura.
“Nunca sintió empatía, nunca hubo cercanía. Ese señor, cuando llegaban los proyectos del Poder Ejecutivo, muchas veces no asistía o no votaba. Tampoco respondió a los diputados, regidores ni alcaldes”, manifestó.
Critica su comportamiento en el Congreso
Suárez también cuestionó la actitud de Taveras durante los trabajos legislativos, especialmente en las comisiones bicamerales, donde aseguró que mantenía una postura distante de sus compañeros.
Según explicó, el senador acostumbraba a presentar propuestas de manera individual y mostraba inconformidad cuando estas no recibían respaldo.
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“Era muy apático con sus compañeros senadores y diputados. No era una persona cercana al partido ni a la gente”, sostuvo.
Asegura que su repostulación fue una imposición
La congresista recordó que durante el proceso para escoger la candidatura senatorial respaldó a otros dirigentes del PRM, entre ellos Amado Díaz y Alexis Jiménez, quienes aspiraban a la posición.
A su juicio, la decisión de repostular a Taveras limitó las oportunidades de dirigentes que habían trabajado durante años dentro de la organización.
“En una segunda ocasión lo impusieron. Y después que una decisión está tomada, tienes que votar por él. Eso manda la disciplina partidaria”, afirmó.
Suárez explicó que, aunque aspiraba a que otro dirigente representara al partido en la candidatura senatorial, una vez concluido el proceso interno correspondía respaldar al candidato escogido.
“Yo quiero ser senadora, y si me dicen que no voy, haré mis reclamos. Pero si después de eso resulta que el candidato es otro, desgraciadamente tengo que trabajar para él. Así funciona la disciplina partidaria”, concluyó.







