El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que firmará una orden ejecutiva para impedir que los estados regulen de manera independiente la inteligencia artificial (IA), buscando crear un marco único a nivel federal. Según Trump, “Debe haber un solo reglamento si queremos seguir liderando en IA… No se puede esperar que una empresa obtenga 50 aprobaciones cada vez que quiera hacer algo”.
Actualmente, existen más de mil proyectos de ley sobre IA en legislaturas estatales, lo que, según el mandatario, podría fragmentar la industria y poner en riesgo el liderazgo estadounidense. La orden ejecutiva incluiría la creación de un grupo especial para impugnar normativas estatales y la posibilidad de restringir ciertos fondos federales a los estados con regulaciones consideradas excesivas.
La iniciativa cuenta con el respaldo de figuras tecnológicas influyentes, como Sam Altman (OpenAI) y Jensen Huang (Nvidia), quienes alertan que la regulación estatal podría ralentizar la innovación y afectar la seguridad nacional. Por su parte, el CEO de Google, Sundar Pichai, advirtió sobre la dificultad de competir internacionalmente con un marco regulatorio fragmentado, especialmente frente a China.
Sin embargo, la propuesta ha generado tensiones políticas y escepticismo, incluso dentro del círculo de Trump, y podría enfrentar desafíos legales y oposición estatal, ya que algunos gobiernos locales advierten sobre los riesgos de dejar la tecnología sin suficiente control a nivel regional.






