REDACCIÓN.- Dormir bien no significa necesariamente cumplir con las tradicionales ocho horas de descanso.
Expertos de organizaciones como la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño y la Fundación Nacional del Sueño señalan que la verdadera señal de un sueño reparador es cómo responde el cuerpo y la mente durante el día.
Indicadores como despertarse con facilidad, mantener energía constante, buena concentración y estabilidad emocional suelen reflejar que el descanso fue suficiente.
En cambio, la fatiga persistente, la irritabilidad o la somnolencia diurna pueden indicar que el sueño no está siendo reparador, incluso si se cumplen las horas recomendadas.
Según especialistas de la Mayo Clinic, las necesidades de sueño varían entre las personas debido a factores como la edad, la genética, la salud y el estilo de vida.
Para mejorar la calidad del descanso, los expertos recomiendan mantener horarios regulares para dormir, evitar pantallas antes de acostarse, reducir el consumo de estimulantes por la noche y crear un ambiente tranquilo y oscuro para dormir.
En definitiva, dormir bien no depende solo de la cantidad de horas, sino de lograr un descanso que permita mantener energía, buen ánimo y concentración durante la jornada.











