SANTO DOMINGO, RD.– El economista y miembro del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Guarocuya Félix, manifestó que una economía puede crecer durante años; sin embargo, no necesariamente acorta la distancia que la separa de las economías avanzadas.
Félix, explicó que ese fenómeno tiene un nombre que rara vez aparece en el debate público: estancamiento relativo, dijo que este no implica un retroceso absoluto, sino algo más sutil: avanzar, pero hacerlo más lentamente que aquellos con los que se desea converger.
En el plano nacional, el economista aclaró que la discusión económica dominicana suele comenzar con la tasa anual de crecimiento, sin embargo, la variable que define la convergencia no es el crecimiento agregado, sino la productividad: cuánto valor adicional genera cada trabajador, cada hora trabajada y cada unidad de capital invertida. Ahí comienza la diferencia entre expandirse y aproximarse.
El ingreso per cápita sostenible de una economía depende, en última instancia, de su productividad laboral. Cuando esta aumenta de forma consistente, los salarios reales pueden crecer sin generar presiones inflacionarias estructurales.
Las empresas pueden competir con mayor sofisticación, y el Estado puede ampliar su base fiscal incrementando gradualmente las tasas impositivas. Asimismo, el margen para financiar servicios públicos y protección social se expande.
En cambio, cuando la productividad crece lentamente, el espacio para mejorar los ingresos y sostener políticas públicas se reduce.
Los datos internacionales permiten dimensionar la brecha. En los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el valor agregado por hora trabajada supera ampliamente los 60 dólares en promedio, según estimaciones recientes de productividad comparada.
En economías de ingreso medio, como la dominicana, ese nivel es sustancialmente inferior.
Esta diferencia no es simplemente contable: refleja brechas en tecnología, organización empresarial, capital humano, competencia y calidad institucional. La convergencia no depende del tamaño del PIB, sino de cerrar esa distancia en eficiencia productiva.







