Santo Domingo.-El economista Juan Ramón Mejía Betances afirmó que la reforma fiscal no era una solución, ya que consistía en cobrar más para gastar más, no para reducir el déficit fiscal y disminuir el nivel de endeudamiento del país.
En una entrevista en el programa Matutino Su Mundo TV, Mejía enfatizó que, en un país en vías de desarrollo, el déficit fiscal no debe ser un motivo de preocupación si los recursos obtenidos a través de la deuda se destinan a proyectos productivos que favorezcan el crecimiento a largo plazo.
“A mí no me preocupa que haya un déficit en un país en vías de desarrollo como la República Dominicana, y que nos endeudemos para mantener el crecimiento y lograr el desarrollo del país. Eso no me preocuparía, siempre que esos préstamos se inviertan en obras productivas y en inversión de capital. Pero cuando se usan préstamos para gastos corrientes, como pagar salarios, hacer fiestas o malgastar el dinero en publicidad, sin duda estamos comprometiendo el futuro de las generaciones venideras con recursos que no generarán bienes productivos”, precisó el economista.
Mejía también comparó el crecimiento económico de la República Dominicana con otros países de la región, resaltando que, aunque el país muestra un crecimiento positivo, el aumento poblacional afecta directamente el bienestar per cápita de los ciudadanos.
“Si usted tiene un crecimiento económico del 5%, eso es un logro, es la economía que más crece en Latinoamérica. Pero, ¿qué pasó en Panamá? Crecieron un 3% y su población aumentó solo un 1%. ¿Qué significa eso? Que, per cápita, los panameños son más ricos. En cambio, si nosotros crecimos un 5% y nuestra población aumentó un 10%, eso quiere decir que, per cápita, somos más pobres”, apuntó.
El economista también precisó que las grandes obras de infraestructura, como el metro, los teleféricos y el ferrocarril, que son financiadas con préstamos, las futuras generaciones tendrán que pagar. Sin embargo, también serán los mismos ciudadanos que se beneficiarán de estos proyectos.
Mejía agregó que la razón detrás de tantos préstamos es el elevado gasto del gobierno, que está por encima de lo que debería ser, mientras que la inversión en capital se encuentra en su nivel más bajo de la historia de la República Dominicana, con un promedio del 12% en los últimos cuatro años. Anteriormente, el país mantenía una inversión superior al 18% en obras de infraestructura.







