Washington,.– La tensión geopolítica en Medio Oriente volvió a escalar luego de que Estados Unidos confirmara el bloqueo, retención o desvío de 108 embarcaciones mercantes en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más estratégicos del mundo.
El nuevo balance fue divulgado este martes por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), que aseguró que las fuerzas norteamericanas continúan supervisando el tránsito marítimo en la zona para “garantizar la seguridad y el cumplimiento de la normativa internacional”.
“Hasta el 26 de mayo, las fuerzas estadounidenses desviaron 108 buques mercantes para garantizar el cumplimiento de la normativa”, indicó el CENTCOM en un comunicado difundido en redes oficiales.
El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y concentra una parte crítica del comercio global de petróleo y gas. La creciente militarización del área ya genera preocupación en los mercados energéticos internacionales y en las cadenas logísticas marítimas.
Las restricciones marítimas comenzaron tras el deterioro de la situación militar entre Estados Unidos, Israel e Irán, luego de la ofensiva aérea lanzada a finales de febrero contra objetivos iraníes. Desde entonces, múltiples embarcaciones comerciales han sido retenidas, desviadas o impedidas de operar con normalidad en puertos iraníes y rutas cercanas.
Actualmente, Washington mantiene un amplio despliegue naval y aéreo en el Golfo Pérsico bajo el argumento de proteger la navegación internacional frente a posibles amenazas iraníes, incluyendo minas marítimas, drones y sistemas de misiles instalados cerca de la costa sur de Irán.
Nuevos ataques elevan la tensión regional
La situación volvió a agravarse en las últimas horas luego de que Estados Unidos confirmara nuevos ataques militares contra posiciones iraníes cercanas al estrecho de Ormuz.
Según el CENTCOM, fuerzas estadounidenses ejecutaron bombardeos contra embarcaciones iraníes y plataformas de lanzamiento de misiles que presuntamente representaban una amenaza para tropas y activos militares estadounidenses desplegados en la región.
Entre los objetivos alcanzados se encontraban barcos que, según Washington, intentaban colocar minas marítimas en rutas de navegación estratégica.
Las operaciones ocurrieron tras varias explosiones registradas en Bandar Abbas y otras localidades costeras del sur de Irán, próximas al estrecho de Ormuz. Medios iraníes reportaron detonaciones durante la noche, aunque inicialmente no precisaron las causas.
En días recientes, la confrontación marítima ya había escalado con varios incidentes entre fuerzas estadounidenses y embarcaciones iraníes. Uno de los episodios más relevantes involucró un avión F/A-18 Super Hornet de la Marina estadounidense, que disparó municiones de precisión contra dos petroleros iraníes, dejándolos fuera de servicio.
En otro incidente, fuerzas norteamericanas atacaron el sistema de navegación de un buque iraní luego de que este ignorara advertencias emitidas por destructores estadounidenses.
Irán denuncia violaciones al alto el fuego
Teherán acusó a Washington de violar el frágil alto el fuego vigente desde abril y calificó las operaciones militares estadounidenses como “acciones ilegales e injustificadas” en la provincia costera de Hormozgan.
Pese al aumento de las tensiones militares, ambas partes mantienen abiertos los canales diplomáticos. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que todavía existe margen para alcanzar un acuerdo definitivo y señaló que las conversaciones avanzan sobre “el lenguaje específico del documento” que busca frenar las hostilidades de manera permanente.
Analistas internacionales advierten que cualquier interrupción prolongada en el estrecho de Ormuz podría impactar directamente los precios internacionales del petróleo, los costos logísticos globales y la estabilidad energética de múltiples economías.







