Estados Unidos intensificó durante la madrugada de este viernes su campaña de bombardeos aéreos contra el régimen iraní y atacó varios puentes, además de derribar una torre en un puerto estratégico del país. En ese contexto, el presidente Donald Trump advirtió con lanzar una ofensiva aún mayor contra la infraestructura crítica iraní para presionar a Teherán a desistir del bloqueo sobre el estrecho de Ormuz.
En respuesta, Irán lanzó nuevos ataques con misiles contra países aliados de Washington en Medio Oriente. Qatar, Jordania, Bahréin y Kuwait fueron alcanzados por los bombardeos iraníes después de la ofensiva estadounidense contra “decenas de objetivos militares iraníes”. Además, el régimen disparó proyectiles contra la base de Al-Tanf, en Siria. Qatar confirmó la interceptación de «varios ataques contra el Estado“, reivindicados por la Guardia Revolucionaria Islámica en comunicados difundidos por la agencia Tasnim.
En paralelo, la Casa Blanca aseguró que Irán mantiene interés en alcanzar un acuerdo con Estados Unidos pese a la escalada militar. Sin embargo, Reuters informó que el régimen pidió a sus aliados hutíes en Yemen que estén preparados para cerrar el estrecho Bab el-Mandeb, la ruta petrolera del Mar Rojo, si el Comando Central de Estados Unidos ataca la infraestructura eléctrica iraní.








