Lima. — El Gobierno de transición de Perú amplió a otras regiones del país los operativos de requisa en las cárceles que venía aplicando en Lima, siguiendo un modelo similar al implementado por los presidentes Nayib Bukele en El Salvador y Daniel Noboa en Ecuador.
El presidente interino, José Jerí, encabezó este miércoles una operación en el penal de Huánuco (ex Potracancha), donde las autoridades realizaron registros en los pabellones de máxima seguridad durante la madrugada. En imágenes difundidas por el propio mandatario en la red social X, se observa a los reclusos apilados en un patio, con las manos en la nuca y la cabeza agachada, en una postura de sumisión, característica de los operativos de “mano dura” adoptados en otros países latinoamericanos.
“Seguimos con las requisas en los establecimientos penitenciarios. Hoy tocó Huánuco”, publicó Jerí, acompañando las fotografías de la intervención.
Objetos prohibidos y política de “tolerancia cero”
De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, el operativo permitió incautar televisores, cocinas eléctricas, cables, relojes, tarjetas bancarias, objetos punzocortantes y envoltorios con presunta pasta básica de cocaína, entre otros artículos prohibidos.
“Continuaremos ejecutando estas acciones en otros penales del país con fortaleza y determinación. El principio de autoridad se ejercerá en todos los espacios del Estado. La tolerancia cero ante el crimen es nuestra política inquebrantable”, afirmó el ministro de Justicia, Walter Martínez, en la nota oficial.
El operativo formó parte de un plan más amplio de recuperación del control penitenciario, impulsado por el Gobierno transitorio tras el aumento de la violencia vinculada al crimen organizado.
Operativos descentralizados y presencia presidencial
Durante la madrugada, Jerí también lideró su primer operativo policial fuera de la capital, supervisando el despliegue de las fuerzas de seguridad en las calles de Huánuco.
El mandatario, que asumió el cargo hace un mes tras la destitución de Dina Boluarte, ha protagonizado frecuentes intervenciones en penales y zonas urbanas, en las que se reproducen escenas similares a las vistas en San Salvador o Guayaquil: detenidos en fila, vigilancia militar y requisas masivas.
Según la Presidencia de la República, estas acciones reflejan la estrategia gubernamental de pasar “de la defensiva a la ofensiva” frente a la criminalidad. “El Gobierno trabaja por la seguridad de todo el Perú”, señaló el Ejecutivo en un mensaje publicado en redes sociales.
Seguridad ciudadana y tecnología
Como parte de su visita, Jerí inspeccionó la Central de Seguridad Ciudadana de Amarilis, equipada con más de 70 cámaras con reconocimiento facial y de placas vehiculares en tiempo real.
“La tecnología se convierte en nuestra aliada para proteger a más peruanos”, destacó el presidente interino, al presentar el centro como un ejemplo de modernización en la lucha contra el delito.
Jerí anunció, además, el inicio de una gira por todas las regiones del país, con el objetivo de descentralizar la gestión estatal y fortalecer la presencia del Gobierno en los departamentos históricamente relegados.







