En la República Dominicana miles de ciudadanos pagan cada año seguros Full Cover para proteger sus vehículos.
Y no estamos hablando de vehículos baratos.
Estamos hablando de automóviles que cuestan millones de pesos, comprados muchas veces con préstamos, con sacrificio y con el fruto del trabajo honrado de las familias dominicanas.
El dominicano paga su póliza puntual.
La paga completa.
La paga sin retrasos.
Con la esperanza de que, si ocurre un accidente, su vehículo estará realmente protegido.
Pero cuando llega el momento de usar ese seguro… entonces comienzan los problemas.
Entonces aparece la letra pequeña.
Entonces llegan las explicaciones confusas.
Entonces llega la gran sorpresa.
Porque muchas compañías aseguradoras, cuando llega el momento de reparar un vehículo accidentado o vandalizado, se niegan a colocar piezas originales.
En lugar de eso, autorizan lo que popularmente se conoce como piezas “carabelitas”.
Piezas genéricas.
Piezas de reemplazo.
Piezas más baratas.
Piezas que no tienen la misma calidad, ni la misma resistencia, ni la misma garantía que las piezas originales del fabricante.
En otras palabras, el cliente paga un seguro premium… pero recibe una reparación barata.
Y eso, simple y llanamente, no es justo.
Porque cuando una aseguradora obliga a instalar piezas genéricas, está reduciendo el valor del vehículo del cliente.
Está comprometiendo su seguridad.
Y está traicionando la confianza de quien creyó que estaba pagando por una protección completa.
Aquí la pregunta es muy simple:
¿Para qué se paga un Full Cover, si al final el vehículo no se repara con piezas originales?
Si el vehículo salió de fábrica con piezas originales, lo justo, lo correcto y lo honesto es que sea reparado con piezas originales.
No con imitaciones.
No con sustitutos.
No con piezas de menor calidad que abaratan los costos para la aseguradora… pero perjudican al cliente.
Esta práctica tiene que ser revisada.
Tiene que ser investigada.
Y, si se comprueba que está afectando a los consumidores, tiene que ser corregida.
Porque en un país serio, las aseguradoras no pueden ganar dinero reduciendo la calidad de
las reparaciones de los vehículos de sus propios clientes.
Las autoridades regulatorias tienen que intervenir.
Tienen que defender al consumidor.
Y tienen que garantizar que cuando una póliza dice Full Cover, eso realmente signifique protección completa… y no protección recortada.
Porque el ciudadano dominicano ya está cansado de contratos llenos de trampas.
Y está cansado de pagar caro… para recibir barato.
Si el cliente paga un seguro completo, la respuesta también debe ser completa.
Y si algunas compañías no están dispuestas a cumplir con eso… entonces no deberían vender seguros Full Cover.
Porque lo que hoy muchos dominicanos están descubriendo es que lo que les vendieron como protección total… terminó siendo simplemente un negocio redondo para las aseguradoras.
Y entonces surge una pregunta inevitable:
¿En qué país es que vivimos?
¿No existen autoridades que defiendan al pueblo?
Esto hay que investigarlo de inmediato.
Y si se comprueba que hay abuso contra los asegurados, esas compañías deben ser sancionadas como corresponde.
Porque proteger al ciudadano no debe ser una promesa…
Debe ser una obligación.











