SANTO DOMINGO, RD.- El ex director ejecutivo del Servicio Nacional de Salud (SeNaSa), Santiago Marcelo Hazim, utilizó fondos provenientes de sobornos en la entidad para financiarse un estilo de vida de lujo, según lo determinó el expendiente del Ministerio Público este martes.
Según la solicitud de medida de coerción del Ministerio Público, Hazim Albainy, quien devengaba un salario mensual de RD$424,500.00 más compensaciones, habría triangulado fondos a través de diversas empresas para ocultar el origen ilícito de estas costosas adquisiciones.
La investigación detalla que el reloj Rolex Daytona, con un valor de 83,000 dólares, fue comprado al señor Manuel Enrique Ovalle Tapia. El pago se formalizó mediante dos transferencias en dólares, ordenadas por José Pablo Ortiz Giráldez (identificado como la “mano derecha” de Hazim para la recepción de sobornos) desde cuentas de sus empresas OGSS Prestadora de Servicios de Salud, S.R.L. y PDSS Servicios A Tu Salud, S.R.L., a la cuenta en dólares de Flavorheart Food Parts, S.R.L., empresa vinculada a Ovalle Tapia.
Esta compleja triangulación de fondos es señalada como un “claro esquema de lavado de activos destinado a encubrir el origen ilícito del dinero obtenido a través de actos de corrupción”.
Aún más sorprendente es la adquisición del vehículo Lincoln Navigator Premiere 4DW, año 2020, valorado en RD$6,724,575.00. Este vehículo fue adquirido por Santiago Hazim el 29 de junio de 2020, antes de su designación oficial como Director Ejecutivo de SENASA (21 de agosto de 2020).
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El pago se realizó a través de la cuenta bancaria de la esposa de José Pablo Ortiz Giráldez, Herlyne Josephine Ferrerira Rodriguez, lo que el Ministerio Público califica como un “mecanismo encubierto utilizado para financiar la compra con recursos provenientes de sobornos”.
La solicitud de medida de coerción subraya que Hazim Albainy ya disponía de “información privilegiada y certera sobre su futura designación”, lo que explica la anticipación en la adquisición de bienes financiados con dinero ilícito.
Estos hallazgos son parte de un patrón más amplio de enriquecimiento ilícito y lavado de activos que se le imputa a Santiago Hazim.
La investigación revela que, durante su gestión, se instauró un esquema sistemático de sobornos, donde empresas contratistas de SENASA, como KHERSUM, S.R.L., FARMACARD, S.R.L., DELESTE, S.R.L., y NUTRIMED, S.R.L., habrían pagado millones de pesos para asegurar la continuidad de sus contratos.
La “Operación Cobra” continúa desvelando la magnitud de la corrupción en SENASA, con la adquisición de bienes de lujo como el Rolex y el Lincoln Navigator sirviendo como ejemplos flagrantes del descaro con el que se habrían desviado fondos públicos para beneficio personal.







