Santo Domingo.- El programa social Supérate, con motivo del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, anunció que para el año 2025 ha destinado un presupuesto de 562 millones 464 mil pesos con el objetivo de mejorar la calidad de vida de niños, niñas y adolescentes diagnosticados con autismo, síndrome de Down u otras discapacidades físicas, motoras, intelectuales o sensoriales. El propósito es que estos jóvenes puedan disfrutar de una vida plena y digna.
En este contexto, la directora general de Supérate, Gloria Reyes, destacó que, a través del Fondo Discapacidad, el gobierno apoya a 7,620 hogares dominicanos en los que vive una o más personas con alguna discapacidad severa.
El Bono Discapacidad, iniciativa de la primera dama Raquel Arbaje, se canaliza a través del Consejo Nacional de Discapacidad (Conadis), donde los tutores o encargados registran a las personas con discapacidad para acceder al beneficio.
Reyes señaló que, mensualmente, la institución a su cargo destina 46 millones 872 mil pesos para el acompañamiento de las personas en situación de discapacidad que forman parte de la familia Supérate. “El monto mensual que reciben estos hogares, mayoritariamente liderados por madres solteras, es de 6 mil pesos por cada persona con discapacidad”, apuntó Gloria Reyes.
Además, hizo énfasis en que desde la Unidad de Inclusión Social de Supérate se trabaja en la capacitación de niños, niñas y adolescentes con Trastorno del Espectro Autista, con el objetivo de que, al alcanzar la mayoría de edad, puedan integrarse al mercado laboral.
Recientemente, Supérate promovió y respaldó el taller “Formación Internacional en Acompañamiento Profesional Individualizado para Personas con Autismo”, en el que participaron 126 profesionales de la psicología y la educación. Durante dos días, los asistentes recibieron información y compartieron experiencias sobre el cuidado y la atención de personas con autismo, profundizando en la metodología del Análisis Conductual Aplicado (ABA, por sus siglas en inglés).
“Nuestro objetivo, a través de las aulas inclusivas adaptadas a las diferencias individuales de los estudiantes, es que todos los alumnos con autismo y otras condiciones de discapacidad puedan alcanzar su máximo desarrollo educativo y lograr una mejor inserción e integración social”, afirmó Reyes.
Asimismo, las aulas de transición a la vida adulta se enfocan en el desarrollo de la autonomía personal, la promoción de la independencia, la preparación para el ámbito laboral y la integración en la comunidad.
Las jornadas de capacitación para niños, niñas y adolescentes con autismo y otras discapacidades se llevan a cabo en los Centros de Superación Comunitaria de Capotillo, Boca Chica, Guerra, Pedro Brand y San Cristóbal, con una matrícula actual de 228 personas.











