Santiago, RD. – Enfermeras de varios centros hospitalarios de Santiago de los Caballeros paralizaron parcialmente sus labores en protesta por la sobrecarga de trabajo, la falta de personal y el incumplimiento en el pago de incentivos, una situación que, según denunciaron, pone en riesgo tanto al personal sanitario como a los pacientes.
La jornada de protesta se desarrolló en el Hospital Juan XXIII, ubicado en el sector Pekín, así como en el Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez, el Hospital Infantil Doctor Arturo Grullón y el centro de salud del barrio Libertad.
Las profesionales de enfermería aseguran que la escasez de personal las obliga a asumir múltiples funciones simultáneamente, lo que limita la calidad del servicio y aumenta los niveles de agotamiento entre el personal.
Melissa Espinal, enfermera del Hospital Juan XXIII, denunció que la situación ha llegado a niveles críticos.
“Una sola enfermera tiene que cubrir cirugía, emergencia, planta, los programas y vacunación. Apenas somos unas 15 enfermeras para todo el hospital, mientras la asistencia de pacientes es cada vez mayor”, expresó.
Explicó que en muchos casos una enfermera debe atender entre 18 y 20 pacientes al mismo tiempo, además de desplazarse entre distintas áreas del hospital para cubrir necesidades urgentes.
Las manifestantes también denunciaron que en ocasiones las autoridades trasladan temporalmente personal desde otros centros, pero una vez concluyen trabajos o necesidades en esos hospitales, las enfermeras son retiradas, dejando nuevamente las áreas sin el personal necesario.
“Tenemos mucho tiempo luchando por el nombramiento de más enfermeras. Nos prestan personal por un tiempo, pero luego se lo llevan y volvemos al mismo problema. Necesitamos nombramientos permanentes”, agregó Espinal.
Las enfermeras advirtieron que la paralización podría extenderse más allá de 24 horas si las autoridades sanitarias no ofrecen una respuesta concreta a sus demandas.
“El paro se mantendrá hasta que las autoridades nos den una solución. Ya esto es un abuso”, sostuvo la enfermera Liliana de la Cruz.
Las trabajadoras de la salud insistieron en que su reclamo no solo busca mejorar sus condiciones laborales, sino también garantizar una atención segura y de calidad para los pacientes que acuden diariamente a estos centros hospitalarios de Santiago.







