Santo Domingo. – El ambientalista y activista social Enrique de León propuso este jueves que el Estado dominicano exija a la empresa minera Barrick Gold el pago de parte de sus contribuciones en oro, en lugar de hacerlo en moneda nacional, como forma de fortalecer las reservas del país y contribuir al desarrollo de las localidades donde se extrae.
Durante una entrevista en el programa Matutino Su Mundo, De León denunció los efectos negativos de la actividad minera de Barrick Gold, especialmente la contaminación ambiental y el peligro que representa la posible construcción de una nueva presa de colas en Cotuí. Aclaró que la oposición a la obra no se debe a un rechazo a la producción de oro, sino al alto riesgo que implicaría para la población y el medio ambiente.
“El Estado dominicano debiera reclamar que Barrick le pague una parte de las contribuciones que está obligada a hacer por la ley, de los impagos de impuestos, en oro. El oro va camino a cuatro mil dólares la onza, es decir, es una forma de pago para que ese oro pase a formar parte de las reservas del país, y no sea el dólar la reserva del país”, expresó.
Argumentó que una posible solución sería utilizar una de las técnicas implementadas por la Barrick Gold en Nevada; ellos, en vez de abrir una empresa de colas, lo que hacen es utilizar el terreno ya minado. Los huecos los rellenan con la cola, utilizando un sistema de galería vertical; en cualquier momento que la tecnología avance y el material que ha quedado como inservible pueda llegar a representar algún nivel de riqueza, se pueda extraer, sin molestar ni remover los desperdicios colocados dentro de los huecos, aclarando que la Barrick no saca oro, sino que lo produce.
“En primer lugar, Barrick no saca oro, produce oro, es decir, los materiales que extrae no es oro, es sulfuro. Ese sulfuro entra en un proceso industrial, es alquimia, introduce ese sulfuro y lo somete a condiciones parecidas a las que la naturaleza somete al sulfuro: mucha presión, mucho oxígeno y agua”, detalló.
Explicó que la Barrick Gold es la solución de ese problema; para eliminar ese sulfuro, lo que se hace es, con esa tecnología, convertir el sulfuro en oro y otros metales, y eso permite ir eliminando esas montañas de sulfuro que se quedaron de la explotación anterior. Dicha eliminación se lleva a una presa de colas que puede, en algún momento, ya sea por razones climáticas o sísmicas, representar una amenaza para una gran parte del país.
Calificó como inteligente la protesta realizada por la población, acostándose en la calle en contra de la construcción de la empresa de colas, en la cual Barrick intentó subir al Naranjo para desmontar, sin tener la autorización del Estado.
“Se necesita un estudio de impacto ambiental y una licencia para hacer la presa de colas, no pueden iniciar a hacerla sin terminar el estudio, discutirlo, aprobarlo, sin una licencia. Es decir, Barrick está haciendo algo que es ilegal, y lo está haciendo con fuerza pública y la colaboración del Estado”, reveló.
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El ambientalista cuestionó el accionar del ingeniero Ramón Alburquerque, asegurando que cambia de opinión según su cliente, y revelando que el ingeniero en su momento defendió el carbón en Punta Catalina durante muchos años y ahora acepta que sí, que todo lo dicho era verdad. También manifestó que Alburquerque está descalificado para hablar de ese tema.
De León advirtió al gobierno sobre los planes de explotar la mina de oro de Romero, ubicada en San Juan, destacando que el país respeta y considera esa empresa canadiense, pero el problema de hacer esa mina, aunque sea subterránea, en el lugar donde se piensa hacer, es un alto riesgo que no se puede aceptar, puesto que no se puede realizar en un lugar donde nace un río. Ahí no es conveniente por el alto riesgo de afectar una fuente de agua que es decisiva e imprescindible; si se contamina ese río, se elimina la posibilidad de producción agrícola de esa región.
En cuanto al ámbito laboral, el activista social, luchador directo por la reivindicación de los trabajadores, De León, dijo que los derechos laborales en el país, expresando preocupación por el trato que reciben los trabajadores, especialmente los inmigrantes, a quienes calificó como parte esencial de la clase trabajadora dominicana que contribuye a la construcción del país, afirmando que la principal violación contra los trabajadores en República Dominicana es el no reconocimiento, en la práctica, del derecho a organizarse sindicalmente. Además, reafirmó que “En este país, la democracia se paraliza en los lugares donde se produce”, expresó.
“No hay hotel que permita una organización sindical, ni periódico que respete ese derecho. La democracia no ha llegado para la clase trabajadora, ni hablar para los trabajadores inmigrantes. Esos no tienen derecho a nada, ni siquiera a vivir, según el comportamiento de este gobierno”, denunció.
El activista también señaló que los trabajadores inmigrantes, al igual que muchos dominicanos que emigran por mejores oportunidades, no tienen patria fija: “Su patria es donde hay trabajo.” Asimismo, lamentó el debilitamiento del movimiento sindical en el país, atribuyéndolo a políticas represivas que impiden su desarrollo. Aseguró que actualmente las organizaciones laborales están “muy mal” y que la cantidad de trabajadores organizados es mínima.
Asimismo explicó que la principal demanda del trabajador es tener mayores ingresos, ya que el salario actual tiene un poder adquisitivo reducido a pesar del aumento en la productividad del trabajo: “Cada hora de trabajo produce más servicios, pero el salario compra menos.” Criticando que esto ha beneficiado principalmente a la clase capitalista y recordó que en el pasado había una mayor capacidad de movilización, ya que la lucha organizada es lo que permite mejorar las condiciones de vida de los trabajadores.
“La lucha ha mermado, primero porque ha habido un estancamiento en los niveles de organización de la clase trabajadora, pero también ha habido un proceso de burocratización y envejecimiento en las organizaciones sindicales. La mayoría de los dirigentes son de mi edad o más viejos, y hay que darle lugar a los más jóvenes. Además, la máxima dirección sindical se ha convertido en parte del aparato estatal, ya que la mayoría recibe un salario del Estado”, reveló.
Finalmente aseguró que esta cooptación estatal de la dirigencia sindical debilita seriamente la capacidad de lucha de los trabajadores en el país.
Por: Sabrina Lorenzo











