Según las investigaciones, el chofer aceleró la unidad más allá de los límites permitidos, alcanzando 65 km/h en una curva donde la velocidad máxima permitida es de 50 km/h, y hasta 110 km/h en tramos rectos, cuando la velocidad límite era de 70 km/h. Ante estos hechos, la fiscalía imputó penalmente al conductor por los delitos de homicidio y lesiones culposas, aunque las pesquisas continuarán para determinar si existen otros factores que hayan contribuido al accidente.
Godoy destacó que no se detectaron fallas en los frenos, la máquina ni en la infraestructura ferroviaria, incluyendo rieles, fijaciones, durmientes, balasto y terraplenes. Sin embargo, se realizarán dictámenes periciales complementarios para descartar factores como las condiciones geométricas de la vía, las características del material rodante y la interacción rueda-riel.
El accidente se produjo el 28 de diciembre de 2025, cuando un tren del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec se descarriló y cayó desde varios metros de altura. Este corredor es uno de los proyectos estratégicos del Gobierno mexicano, diseñado para conectar los océanos Pacífico y Atlántico mediante una red ferroviaria, portuaria e industrial que atraviesa los estados de Oaxaca y Veracruz, ofreciendo una alternativa logística al Canal de Panamá y potenciando el desarrollo del sur-sureste del país.
El Corredor Interoceánico, impulsado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) e inaugurado en 2023, se había presentado como un proyecto emblemático de infraestructura para fortalecer la economía regional y generar empleos, así como para consolidar a México como un hub logístico de alcance internacional.
La fiscal general enfatizó que el caso no quedará impune y aseguró que se garantizará la reparación integral del daño a las víctimas, así como el derecho de las familias y de la sociedad a conocer la verdad sobre las causas y circunstancias del accidente. Además, señaló que las investigaciones continuarán para ofrecer un informe completo sobre todos los factores involucrados y posibles responsabilidades adicionales.
El descarrilamiento del Tren Interoceánico ha generado un debate nacional sobre seguridad ferroviaria, capacitación de maquinistas y controles de velocidad, lo que podría derivar en reformas operativas y normativas para evitar tragedias similares en el futuro.







