Santo Domingo. – El reciente impuesto del 1% aprobado en el Senado de los Estados Unidos sobre las remesas podría tener implicaciones sensibles para los hogares dominicanos, según advirtió Daniel González Sesmas, gerente senior de análisis económico de Deloitte.
Aunque el gravamen no representa una amenaza macroeconómica inmediata, debido a que las remesas representan cerca del 9% del PIB nacional y el impuesto equivale a solo un 0.09%, González Sesmas indicó que el impacto sobre el consumo familiar podría ser significativo.
“Muchas de las remesas son un complemento, y en algunos casos el único sustento de muchas familias”, explicó durante la conferencia “Repercusiones y riesgos de la política arancelaria de Estados Unidos sobre el sector financiero de República Dominicana”, organizada por Deloitte.
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El experto advirtió que esta medida también podría incrementar la morosidad y la cartera vencida, ya que los hogares podrían enfrentar más dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras.
Asimismo, previó un posible aumento en la informalidad del envío de dinero, mediante el uso de canales alternativos como amigos o conocidos, lo que conlleva mayores riesgos de fraude y pérdida de fondos. “Los mercados negros surgen cuando se imponen impuestos sobre actividades cotidianas, y aquí no sería la excepción”, alertó.
Aunque no se anticipa una caída sustancial en la recepción de remesas ni en las proyecciones macroeconómicas del país, González señaló que un aumento mayor del impuesto por ejemplo, al 5% sí tendría efectos más drásticos.
Finalmente, expresó que, desde la teoría económica, este tipo de impuestos reduce el bienestar del consumidor y, por tanto, no recomienda aumentarlos más allá del nivel actual.







