Santo Domingo.- El mundo de la música se encuentra de luto este domingo con el fallecimiento del reconocido merenguero Diómedes Núñez, a los 58 años de edad. El artista fue ingresado en la noche del sábado en el Centro Médico UCE de Santo Domingo debido a problemas respiratorios, y su estado de salud empeoró rápidamente. Durante su internamiento, sufrió un paro cardíaco, lo que finalmente llevó a su deceso.
Núñez, conocido por su gran aporte al merengue y su destacada trayectoria en la música, venía luchando desde hace tiempo contra graves problemas renales que habían deteriorado su salud. A pesar de su lucha constante, nunca dejó que su enfermedad lo apartara de su pasión por la música, trabajando en nuevas producciones hasta sus últimos días.
Su partida ha conmocionado tanto a sus seguidores como a la comunidad artística, quienes lo recordarán como uno de los grandes exponentes del merengue. Diómedes Núñez, nacido el 3 de febrero en Mao, República Dominicana, inició su carrera profesional a los 16 años como trompetista en la orquesta de Alex Bueno, pero fue su talento vocal el que lo catapultó a la fama. A lo largo de su carrera, interpretó éxitos como “Mi Locura”, “Bomba Cara”, “Bon Bon” y “Esto Se Encendió”, consolidando su legado en la música tropical.
A lo largo de los años, Diómedes formó parte de varias agrupaciones, entre ellas la de Ramón Orlando, y más tarde fundó su propia banda, El Grupo Mío, con la que lanzó producciones emblemáticas como Chicos a Nivel (1993) y Esto e’ Pa’ Hombre (1996). Su legado fue reconocido por su nominación a los Premios Casandra en 2003, donde fue considerado para las categorías de Orquesta del Año y Concierto del Año.
En los últimos años, su salud se vio gravemente afectada por afecciones renales, lo que le obligó a someterse a tratamientos como la diálisis. No obstante, su amor por la música nunca disminuyó, y continuó trabajando en nuevos proyectos, como el merengue “Un Día Especial”, que dedicó a aquellas personas que, como él, enfrentaron situaciones difíciles con fe en Dios.
Diómedes Núñez deja un legado imborrable en la música de la República Dominicana y en los corazones de quienes lo admiraron. Su influencia en el merengue y su inquebrantable lucha por seguir creando hasta el final serán siempre recordadas.











