El Papa Francisco, nacido el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, Argentina, falleció este lunes a los 88 años, dejando un profundo vacío en la Iglesia Católica y el mundo. Su partida ha conmovido a millones de fieles y líderes globales, incluyendo a destacadas personalidades de la República Dominicana, donde su figura fue ampliamente admirada.
Con casi 12 años de pontificado, Francisco pasará a la historia como el primer Papa latinoamericano. Su legado, marcado por la humildad, la justicia social, el cuidado del medioambiente y la reforma eclesial, deja una huella imborrable en la historia contemporánea de la Iglesia.
Formación y liderazgo transformador
El papa ingresó a la Compañía de Jesús en 1958, fue ordenado sacerdote en 1969 y, tras décadas de servicio pastoral y liderazgo en Argentina, fue creado cardenal por Juan Pablo II en 2001. En marzo de 2013, tras la histórica renuncia de Benedicto XVI, fue elegido Papa, adoptando el nombre de Francisco en honor a San Francisco de Asís, reflejo de su compromiso con los pobres y la naturaleza.
Su papado estuvo marcado por reformas profundas, como la reestructuración de la Curia Vaticana y la lucha contra el abuso sexual en la Iglesia, además de un renovado enfoque en la fraternidad, el diálogo interreligioso y la inclusión de los más vulnerables. Su encíclica Laudato si’ marcó un antes y un después en el compromiso de la Iglesia con la crisis climática.
República Dominicana de luto
El presidente dominicano Luis Abinader declaró tres días de duelo nacional 22, 23 y 24 de abril en honor a la memoria del Papa Francisco. A través del Decreto 216-25, el mandatario destacó su figura como “un líder global que se distinguió por su humildad, apertura al diálogo y compromiso con la paz entre los pueblos”.
La vicepresidenta Raquel Peña también expresó su pesar, recordando un encuentro personal con el Santo Padre en el Vaticano. “Su serenidad, sencillez y humanidad dejaron en mí una huella imborrable”, escribió. Agregó que el mundo ha perdido a un guía espiritual cuyo mensaje de esperanza y justicia seguirá iluminando generaciones.
Por su parte, la primera dama Raquel Arbaje evocó la dulzura del Papa durante su audiencia con él en 2024. “La bondad de su mirada y la humildad de su cercanía impregnan mi recuerdo de él”, expresó en su cuenta de X. “Deja al mundo católico un más firme compromiso con los vulnerables”.
Un legado eterno
A lo largo de su pontificado, Francisco desafió estructuras rígidas, promovió una Iglesia más cercana a la gente y extendió la mano a quienes estaban en los márgenes. En 2024, publicó su autobiografía Esperanza, siendo el primer Papa en hacerlo en vida. Un año más tarde, hizo historia al participar en la Bienal de Venecia.
Aunque nunca visitó la República Dominicana, su cercanía con el país fue evidente en múltiples gestos, como sus oraciones por las víctimas de tragedias nacionales. Hoy, en duelo y oración, los dominicanos se unen al luto mundial por un hombre que vivió con el Evangelio en el corazón y transformó a la Iglesia con un estilo pastoral, sencillo y profundamente humano.











