Santo Domingo.- El pastor y presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE), Feliciano Lacen, alertó sobre el impacto que están teniendo los aumentos sostenidos en los servicios básicos sobre la economía familiar, asegurando que en la República Dominicana hay sectores de la población que están pasando hambre y grandes dificultades para subsistir.
“Aquí hay gente que se le lleve una funda del gobierno, que nosotros tenemos el privilegio de a veces conseguirla y cuando yo lo mando a los pastores de San Juan que le llegua dice, “Ay, gracias, que yo no tenía ni que comer.”
Durante su participación en el programa Matutino Su Mundo, Lacen cuestionó los incrementos recientes en tarifas como el agua potable, la energía eléctrica, los seguros obligatorios y otros servicios, señalando que estos ajustes se están aplicando sin diálogo ni concertación, afectando de manera directa a las familias de menores ingresos.
Asimismo, indicó que recibe testimonios constantes de personas que pagaban montos bajos y hoy enfrentan facturas que se han multiplicado de forma desproporcionada.
“Yo tengo gente detrás de mí diciendo, “¿Pero qué es lo que vamos a hacer?”, gente que pagaban 500 pesos, ahora le está llegando de 3,500, de 4,000 el agua. Y tengo la factura allá”, aseveró el pastor.
El presidente del CODUE sostuvo que, ante la no aprobación de una reforma fiscal integral, cada institución del Estado parece estar realizando aumentos de manera aislada, generando una presión acumulada que golpea con fuerza a la canasta básica y al costo de la vida. Citó, entre otros ejemplos, el aumento en el precio del agua, de la energía eléctrica, de multas de tránsito, servicios administrativos y documentos oficiales.
Lacen reconoció que la República Dominicana mantiene indicadores macroeconómicos positivos en comparación con otros países de la región, pero advirtió que esa realidad no se refleja en amplios sectores populares, especialmente en comunidades rurales y barrios vulnerables. “No soy un pastor de escritorio”, afirmó, al relatar sus recorridos por provincias y campos donde encuentra familias con profundas carencias y dificultades para cubrir necesidades básicas.
“Yo voy a todos esos lugares donde encuentro a la gente con los pies llenos de polvo con situaciones difíciles, aunque la República Dominicana, es un país envidiable, un país resiliente, un país que produce. Sin embargo, hay muchas cosas que hay que ajustarla”, manifestó.
Al referirse al impacto social, explicó que la fe no exime a los ciudadanos de las cargas económicas, ya que los cristianos también deben pagar alquiler, préstamos, energía eléctrica, agua y alimentos. En ese sentido, subrayó que el CODUE tiene legitimidad para opinar sobre la situación nacional porque sus miembros viven de primera mano las consecuencias del alza en el costo de la vida.
“¿Qué tiene que ver el CODUE?, El CODUE tiene que ver con todo, porque el CODUE tiene gente que le impacte a todo lo que está pasando en el país”, enfatizó el pastor Lacen.
De manera enfática, Lacen confirmó que sí hay personas pasando hambre en distintas zonas del país, relatando casos de familias que dependen de ayudas sociales y agradecen recibir alimentos básicos porque no tenían qué comer. Describió comunidades donde aún se cocina con fogones de leña por la imposibilidad de comprar gas, cuyo precio —dijo— se ha elevado de manera significativa.
“Yo he ido a lugares a predicar la palabra de Dios y paso por los lugares donde hay fogón porque no hay estufa, tres piedras y leña y está apagado a esa hora que no es normal, porque cuando yo era muchacho a esa hora el fogón siempre estaba prendido”.
El pastor concluyó explicando que en muchos campos conviven una estufa y un fogón, porque las familias no tienen capacidad económica para comprar gas, cuyo precio se ha incrementado de forma significativa, muy lejos de los costos accesibles de años anteriores.







