Santo Domingo. – El presidente Luis Abinader anunció este martes la adquisición de los terrenos donde funcionaba el antiguo hotel Santo Domingo, ubicados en la intersección del Malecón con la avenida Abraham Lincoln, con el objetivo de levantar allí el nuevo Centro de Convenciones de la capital.
Se trata de un área de aproximadamente 67,000 metros cuadrados en la intersección de las avenidas George Washington (Malecón) y Abraham Lincoln. Según las negociaciones en curso, el Gobierno estima utilizar unos 34,000 metros para levantar la nueva infraestructura.
“Santo Domingo es hoy la principal ciudad, no solo del Caribe, sino de Centroamérica. Pero además, somos la potencia turística de Latinoamérica después de México. Recibimos, después de México, el país que más turistas recibe. Y Santo Domingo, la ciudad, solamente en los últimos cinco años, prácticamente ha aumentado un 70% las habitaciones hoteleras de la ciudad”, expresó Abinader.
El pasado mes de mayo, el Poder Ejecutivo declaró de utilidad pública los terrenos donde se encuentra ubicado dicho hotel, un inmueble emblemático que permanece cerrado desde 2013 y cuya estructura, en avanzado estado de deterioro, será demolida en las próximas semanas.
La disposición, contenida en el decreto 214-24, establece que los terrenos propiedad de la empresa Costasur Dominicana, filial del Central Romana Corporation—serán utilizados para la construcción del Centro de Convenciones de Santo Domingo, una obra considerada prioritaria para el desarrollo turístico, cultural y de negocios de la capital.
El nuevo proyecto busca dotar a la capital de un espacio moderno y competitivo para acoger congresos, convenciones y actividades internacionales, consolidando la posición de República Dominicana como destino turístico y de negocios en la región.
El legado del Hotel Santo Domingo
Inaugurado en 1975, el Hotel Santo Domingo fue durante décadas uno de los grandes referentes de la hotelería de lujo en el país. Su ubicación frente al mar Caribe, su arquitectura moderna y su rol como escenario de eventos diplomáticos, sociales y empresariales lo convirtieron en un verdadero ícono urbano.
Parte de su prestigio también estuvo vinculado al diseño de sus interiores, obra del afamado modista dominicano Óscar de la Renta, quien imprimió un estilo elegante, sobrio y tropical que marcó época.
El hotel cerró sus puertas en diciembre de 2013. Aunque en 2014 se anunció su demolición para dar paso a un nuevo proyecto turístico, la iniciativa nunca se concretó y el edificio quedó en estado de abandono. Un terreno contiguo se utilizó ocasionalmente como helipuerto y estacionamiento improvisado.
Un nuevo capítulo para el Malecón
La reubicación del proyecto de centro de convenciones originalmente previsto en los terrenos del antiguo Hotel Hispaniola, descartados por conflictos legales busca rescatar un espacio urbano estratégico y dinamizar la franja del Malecón con una obra de alto impacto.
El proyecto contará con la asesoría de IFEMA, entidad organizadora de la Feria Internacional de Turismo (FITUR), lo que garantiza estándares internacionales en el diseño y operación del futuro centro.
Con la demolición inminente, se cierra un capítulo de la memoria hotelera de la ciudad. Desaparece un edificio cargado de historia, pero se abre paso un proyecto que promete reforzar el liderazgo de Santo Domingo como destino de turismo de negocios y convenciones en la región.











