SANTO DOMINGO, RD.– El Gobierno dominicano, encabezado por el presidente Luis Abinader, anunció este jueves un conjunto de medidas de austeridad para enfrentar el impacto de la crisis en Medio Oriente sobre la economía nacional.
Durante el Consejo de Ministros celebrado en el Palacio Nacional, las autoridades informaron que el plan busca generar una disponibilidad cercana a RD$40,000 millones, mediante la reducción y control del gasto público en áreas no prioritarias.
El director de Presupuesto, José Rijo Presbot, explicó que se recortarán gastos operativos, la adquisición de vehículos excepto en sectores esenciales, así como servicios, contrataciones, eventos, viáticos, pasajes, combustibles y publicidad. Además, se contempla una reducción del 50 % en el presupuesto asignado a los partidos políticos.
Las medidas también incluyen la revisión de partidas presupuestarias que aún no han sido comprometidas, las cuales podrán ser ajustadas o reducidas según las prioridades del país. Asimismo, se aplicarán recortes a transferencias dirigidas a instituciones públicas con capacidad de generar sus propios ingresos.
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Por su parte, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, advirtió que la economía dominicana enfrenta un “choque externo” provocado principalmente por el aumento en los precios del petróleo, lo que presiona la inflación y el costo de vida.
Indicó que cada incremento de US$10 por barril representa un impacto de aproximadamente US$763 millones adicionales en la factura petrolera anual.
En tanto, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, señaló que el país enfrenta uno de los mayores aumentos de precios en su historia reciente, con un alza superior al 80 % en el petróleo.
No obstante, aseguró que el Gobierno ha centrado su estrategia en preservar la estabilidad macroeconómica, proteger a los sectores más vulnerables y garantizar la continuidad de la inversión pública.
Las autoridades destacaron que estas medidas buscan posponer gastos no esenciales, fortalecer la capacidad de respuesta del Estado y mitigar el impacto de la crisis internacional sobre la población dominicana.











