Santo Domingo.– Frente a los elevados índices de accidentes de tránsito que registra la República Dominicana, el programa Guardianes del Tránsito, impulsado por el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), desarrolla una estrategia de educación vial dirigida a estudiantes de secundaria con el objetivo de fomentar una cultura de respeto a las normas de tránsito y contribuir a la reducción de la siniestralidad vial.
Durante una entrevista en el programa 3 Vozzes, el coordinador de la iniciativa, Luis Féliz, explicó que el proyecto busca sensibilizar a los jóvenes sobre la importancia de una conducta responsable en las vías públicas y promover cambios de comportamiento que ayuden a prevenir accidentes.
Féliz señaló que la República Dominicana se mantiene entre los países con mayores tasas de mortalidad por accidentes de tránsito en la región, siendo los jóvenes de entre 17 y 22 años uno de los grupos más vulnerables. Indicó además que aproximadamente el 65 % de las víctimas fatales se desplazaban en motocicletas, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la educación vial desde las escuelas.
El programa se desarrolla en coordinación con el Ministerio de Educación y permite a los estudiantes completar 30 de las 60 horas de labor social requeridas para su graduación, mientras reciben formación sobre la Ley 63-17, señalización vial, prevención de accidentes y comportamiento seguro en las vías.
La iniciativa contempla cuatro etapas: capacitación teórica en los centros educativos, prácticas en el parque de educación vial de Ciudad Juan Bosch, identificación de problemáticas de tránsito en los entornos escolares y presentación de propuestas de mejora ante técnicos del INTRANT y autoridades locales.
Según explicó Féliz, el objetivo es convertir a los participantes en promotores de buenas prácticas y agentes de cambio dentro de sus comunidades, fortaleciendo la seguridad vial para conductores, motociclistas y peatones.
Asimismo, consideró que la reducción de los accidentes de tránsito requiere no solo de sanciones e inversiones en infraestructura, sino también de un cambio cultural basado en el respeto a las normas y la responsabilidad ciudadana.
La iniciativa se desarrolla en un contexto en el que la seguridad vial continúa siendo uno de los principales desafíos del país, debido al elevado número de accidentes registrados cada año y su impacto humano, social y económico.







